GRUNK- Audición Armenia de Mar del Plata

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martes, 1 de septiembre de 2015

IX CONGRESO ARGENTINO DE SALUD MENTAL AASM 2015.

Jueves 27.08.2015

Hora: 15:00 a 16:00 hs.
ROOM / SALÓN: DON JUAN (HOTEL COLÓN)
"Resiliencia a través del Arte en una Víctima del Genocidio Armenio"
SPEAKERS / DISERTANTES: Ana María Martorella
(FORT DA EQUIPO DE TRABAJO ININTERDISCIPLINARIO DE ATENCIÓN A LAS PSICOPATOLOGÍAS
INFANTO JUVENILES; HIEMI MDP, MAR DEL PLATA / BUENOS AIRES / ARGENTINA)




ROOM / SALÓN: DON JUAN (HOTEL COLÓN)

FREE COMMUNICATION / COMUNICACIÓN LIBRE
COORDINATOR / COORDINADOR: Maria de los Angeles Cela
"Arte, educação e saúde"
SPEAKERS / DISERTANTES: Jackson Bentes, Angelina Rojas, Marcelo Mocarzel
(UNILASALLE-RJ, NITERÓI / RIO DE JANEIRO / BRASIL)
"Cine y salud mental:juegos de la memoria"
SPEAKERS / DISERTANTES: Claudio Andrés Lo Fiego, Eduardo Piñeiro
(CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES / ARGENTINA)
"Resiliencia a través del Arte en una Víctima del Genocidio Armenio"
SPEAKERS / DISERTANTES: Ana María Martorella
(FORT DA EQUIPO DE TRABAJO ININTERDISCIPLINARIO DE ATENCIÓN A LAS PSICOPATOLOGÍAS
INFANTO JUVENILES; HIEMI MDP, MAR DEL PLATA / BUENOS AIRES / ARGENTINA)


Resiliencia a través del Arte en una Víctima del Genocidio Armenio


Autor:
Ana María Martorella.
*Médica- Pediatría – Especialista en Psiquiatría Infanto Juvenil (UBA)
*Ex Concurrente Hospital Pedro de Elizalde
*ISPCAN Honorary Membership 1992/ 1996/ 1997/ 2004/2005
*Directora y Docente de Cursos Abuso Infantil & Educación Sexual Infantil y del Adolescente – Resoluciones DIEGEP 1995/ 1996/ 1997/ 1998- Colegio de Médicos Distrito IX 2006
*Perito Médico (Práctica Procesal)
*Equipo Interdisciplinario Escuelas de Educación Especial del Gran Buenos Aires
*Formación en Pedagogía Médica UBA & UNLP desde 1998
*Presentación en Congresos
*Premios: FOEA 1997/1998 y Rotary Internacional IGE 1097/1998 
*Médica Psiquiátra Asistente en HIEMI MdP desde 2005.
E-mail: amartor@intramed.net.ar


Resumen: Este trabajo analiza cómo los recursos creativos promueven la generatividad y el agradecimiento humanos, favoreciendo procesos identificatorios y el desarrollo cultural de los sobrevivientes de genocidio que han padecido Trastorno por Estrés Postraumático. Se ha analizado la biografía del padre de la música armenia, Gomidás, reconocido internacionalmente, quien pudo reparar su propia historia infantil de sufrimientos y necesidades, producto de su orfandad temprana, desplegando su personalidad polifacética y creadora a través de la sublimación, junto a procesos intelectuales, descriptos por la psicogénesis piagetiana, facilitadores de integración de sus estructuras yoicas en su adolescencia y juventud. Este mismo personaje puede ser estudiado desde el punto de vista psicoanalítico culturalista, al comprobarse su profunda fé religiosa que lo llevó al puesto de archimandrita del Catolicismo Ortodoxo, que podría interpretarse como resolución positiva del primer conflicto humano, según Erick Erickson, autor investigador de los procesos involucrados en la construcción de la identidad: Confianza Básica versus Desconfianza en relación a la figura materna disponible.

Palabras clave: trastorno por estrés postraumático, genocidio armenio, resiliencia, arteterapia

Resilience through Art in the Armenian Genocide Victims


Abstract: This paper analyzes how the creative resources promote human generativity and gratitude, to favor identification procedures and the cultural development of genocide survivors who have suffered Post Traumatic Stress Disorder. We analyzed the biography of the father of Armenian music, Gomidas, who is internationally recognized, and who could repair his own childhood history of suffering and need, owing to his early orphanage. He displayed his versatile and creative personality through sublimation, with intellectual processes, described by Piaget’s psychogenesis, which facilitated his ego structures development in his teenage years. The same character can be studied from the point of culturalist psychoanalytic view, checking his deep religious faith that led him to the position of the Orthodox Archimandrite Catholicism. This fact can be interpreted as a positive resolution of the first human conflict, as Erick Erickson (author and researcher of processes involved in the construction of identity) considered: Basic Trust versus Mistrust in relation to the maternal figure available.

Key words: PTSD, Armenian genocide, resilience, art therapy


Se hizo entrega, a cada uno de los miembros de la Mesa Redonda, una obra en cerámica, del artesano Gerardo Carlos Parseyán, representando al héroe nacional Armenio Sasuntzi David con los colores de la bandera Armenia. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Resiliencia a través del Arte en una Víctima del Genocidio Armenio




Autor:
Ana María Martorella.
*Médica- Pediatría – Especialista en Psiquiatría Infanto Juvenil (UBA)
*Ex Concurrente Hospital Pedro de Elizalde
*ISPCAN Honorary Membership 1992/ 1996/ 1997/ 2004/2005
*Directora y Docente de Cursos Abuso Infantil & Educación Sexual Infantil y del Adolescente – Resoluciones DIEGEP 1995/ 1996/ 1997/ 1998- Colegio de Médicos Distrito IX 2006
*Perito Médico (Práctica Procesal)
*Equipo Interdisciplinario Escuelas de Educación Especial del Gran Buenos Aires
*Formación en Pedagogía Médica UBA & UNLP desde 1998
*Presentación en Congresos
*Premios: FOEA 1997/1998 y Rotary Internacional IGE 1097/1998 
*Médica Psiquiátra Asistente en HIEMI MdP desde 2005.
E-mail: amartor@intramed.net.ar


Resumen: Este trabajo analiza cómo los recursos creativos promueven la generatividad y el agradecimiento humanos, favoreciendo procesos identificatorios y el desarrollo cultural de los sobrevivientes de genocidio que han padecido Trastorno por Estrés Postraumático. Se ha analizado la biografía del padre de la música armenia, Gomidás, reconocido internacionalmente, quien pudo reparar su propia historia infantil de sufrimientos y necesidades, producto de su orfandad temprana, desplegando su personalidad polifacética y creadora a través de la sublimación, junto a procesos intelectuales, descriptos por la psicogénesis piagetiana, facilitadores de integración de sus estructuras yoicas en su adolescencia y juventud. Este mismo personaje puede ser estudiado desde el punto de vista psicoanalítico culturalista, al comprobarse su profunda fé religiosa que lo llevó al puesto de archimandrita del Catolicismo Ortodoxo, que podría interpretarse como resolución positiva del primer conflicto humano, según Erick Erickson, autor investigador de los procesos involucrados en la construcción de la identidad: Confianza Básica versus Desconfianza en relación a la figura materna disponible.

Palabras clave: trastorno por estrés postraumático, genocidio armenio, resiliencia, arteterapia

Resilience through Art in the Armenian Genocide Victims


Abstract: This paper analyzes how the creative resources promote human generativity and gratitude, to favor identification procedures and the cultural development of genocide survivors who have suffered Post Traumatic Stress Disorder. We analyzed the biography of the father of Armenian music, Gomidas, who is internationally recognized, and who could repair his own childhood history of suffering and need, owing to his early orphanage. He displayed his versatile and creative personality through sublimation, with intellectual processes, described by Piaget’s psychogenesis, which facilitated his ego structures development in his teenage years. The same character can be studied from the point of culturalist psychoanalytic view, checking his deep religious faith that led him to the position of the Orthodox Archimandrite Catholicism. This fact can be interpreted as a positive resolution of the first human conflict, as Erick Erickson (author and researcher of processes involved in the construction of identity) considered: Basic Trust versus Mistrust in relation to the maternal figure available.

Key words: PTSD, Armenian genocide, resilience, art therapy

http://campus.psiquiatria.com/archivos/_650/10M2CONF2.pdf 

sábado, 19 de febrero de 2011

Witness - An Armenian Homecoming - Part 2



Both pilgrimage and detective story, filmmaker Ani King-Underwood's family story of returning to find a former home in Turkey.

Turks and Germans: Partners in Crime and Allies in Court

By Harut Sassounian
Publisher, The California Courier
Last month, when German life insurance companies requested a rehearing from a Federal Court of Appeals, contesting its decision in favor of Armenian claimants, the Republic of Turkey filed an "amicus curiae" (friend of the court) petition in support of the German defendants.
This was an intriguing development. The heirs of now deceased Armenian policyholders were suing German insurance companies; and Turkey -- not a party to the lawsuit -- was shamelessly siding with the delinquent firms. No one was demanding payment from the Turkish government! Why would Turkey, a foreign country, interfere in a U.S. lawsuit against German companies?
The Turkish petition is a 15-page-long propaganda piece that denies the facts of the Armenian Genocide. It describes the United States and Turkey as working "shoulder-to-shoulder," adding that 120,000 Turks reside in the United States, and that 700,000 Americans visit Turkey every year. The Turkish brief does not explain, however, how any of these assertions have any relevance to the failure of German insurance companies to compensate the heirs of Armenian policyholders.
The Turkish petition attacks the California law extending the statute of limitations on Armenian claims against insurance companies by heirs of genocide victims. It alleges that the California statute "offends Turkey’s sovereignty by legislating Turkish history and by declaring Turkey and its predecessor state guilty of the crime of genocide." The petition goes on to state: "Turkey resents having any U.S. legislature or other official formulate its own definition of genocide specifically to declare that Turkey or its predecessor state is guilty of this crime." Ironically, the Turkish government never expressed any resentment or complaint when 42 U.S. states and many American cities were recognizing the Armenian Genocide in recent decades. Ankara justified its inaction by claiming that its counterpart is the federal government, not individual states or cities.
The Turkish petition lamely claims that foreign states can not "monitor and react to the individual actions of fifty state legislatures and governors. Rather, Turkey’s interlocutor with the fifty United States is the U.S. federal government." It then quotes from Turkish Ambassador Nabi Sensoy’s letter to the Court of Appeals on December 4, 2008, stating that "Turkey has not as such protested state proclamations on this historic controversy because it conducts it (sic) foreign affairs directly with the U.S. Federal Government, primarily the Executive Branch. We do not have similar relations with the states."
The petition falsely refers to the Genocide as "mutual suffering of Ottoman Armenians and Turks" and "wartime misery." It flippantly dismisses Pres. Reagan’s 1981 Proclamation acknowledging the Armenian Genocide, and omits any reference to the two Congressional resolutions of 1975 and 1984 recognizing the Genocide. Instead, the Turkish government proudly proclaims that no new resolutions were adopted on this subject during the Obama administration!
The Turkish government drops a bombshell by revealing in its petition that Prime Minister Erdogan had written to Pres. Obama on December 19, 2010, complaining about the Federal Appeals Court’s decision that "the position of the US administration is not against the recognition of ‘genocide’ at the state or federal level." This is yet another blatant attempt by a foreign leader to intervene in U.S. court proceedings. Interestingly, the petition discloses only a portion of Erdogan’s letter to Obama, claiming that "the balance of this letter constitutes a confidential diplomatic communication."
The appeals court should either reject the Turkish petition as unwarranted interference by a foreign power in American judicial proceedings or demand the release of the full text of Erdogan’s letter to verify the accuracy of the quoted portion and to confirm if it includes any other reference to the lawsuit. The Turkish government cannot hide behind "diplomatic confidentiality," as it has waived the claim of "privileged communication" by selectively disclosing portions of the letter.
In their petition, Turkish officials make the misleading suggestion that the Armenia-Turkey Protocols, signed over a year ago, "will seek to overcome all hurdles in their present relations, and jointly consider the historic controversy." The authors of the disingenuous Turkish petition cleverly conceal from federal judges the fact that they have not ratified the Protocols and have no intention to do so. Ankara is attempting to exploit the now defunct Protocols to quash a legitimate lawsuit against German insurance companies.
The Turkish government has attached two letters to its petition, one signed by its Ambassador to the U.S., and the other by the Chairman of the Turkish Parliament's Foreign Affairs Committee. The Federal Appeals Court should promptly disregard both letters, along with the petition, as propaganda materials lacking any legal merit or standing.

Turks and Germans: Partners in Crime and Allies in Court

By Harut Sassounian
Publisher, The California Courier
Last month, when German life insurance companies requested a rehearing from a Federal Court of Appeals, contesting its decision in favor of Armenian claimants, the Republic of Turkey filed an "amicus curiae" (friend of the court) petition in support of the German defendants.
This was an intriguing development. The heirs of now deceased Armenian policyholders were suing German insurance companies; and Turkey -- not a party to the lawsuit -- was shamelessly siding with the delinquent firms. No one was demanding payment from the Turkish government! Why would Turkey, a foreign country, interfere in a U.S. lawsuit against German companies?
The Turkish petition is a 15-page-long propaganda piece that denies the facts of the Armenian Genocide. It describes the United States and Turkey as working "shoulder-to-shoulder," adding that 120,000 Turks reside in the United States, and that 700,000 Americans visit Turkey every year. The Turkish brief does not explain, however, how any of these assertions have any relevance to the failure of German insurance companies to compensate the heirs of Armenian policyholders.
The Turkish petition attacks the California law extending the statute of limitations on Armenian claims against insurance companies by heirs of genocide victims. It alleges that the California statute "offends Turkey’s sovereignty by legislating Turkish history and by declaring Turkey and its predecessor state guilty of the crime of genocide." The petition goes on to state: "Turkey resents having any U.S. legislature or other official formulate its own definition of genocide specifically to declare that Turkey or its predecessor state is guilty of this crime." Ironically, the Turkish government never expressed any resentment or complaint when 42 U.S. states and many American cities were recognizing the Armenian Genocide in recent decades. Ankara justified its inaction by claiming that its counterpart is the federal government, not individual states or cities.
The Turkish petition lamely claims that foreign states can not "monitor and react to the individual actions of fifty state legislatures and governors. Rather, Turkey’s interlocutor with the fifty United States is the U.S. federal government." It then quotes from Turkish Ambassador Nabi Sensoy’s letter to the Court of Appeals on December 4, 2008, stating that "Turkey has not as such protested state proclamations on this historic controversy because it conducts it (sic) foreign affairs directly with the U.S. Federal Government, primarily the Executive Branch. We do not have similar relations with the states."
The petition falsely refers to the Genocide as "mutual suffering of Ottoman Armenians and Turks" and "wartime misery." It flippantly dismisses Pres. Reagan’s 1981 Proclamation acknowledging the Armenian Genocide, and omits any reference to the two Congressional resolutions of 1975 and 1984 recognizing the Genocide. Instead, the Turkish government proudly proclaims that no new resolutions were adopted on this subject during the Obama administration!
The Turkish government drops a bombshell by revealing in its petition that Prime Minister Erdogan had written to Pres. Obama on December 19, 2010, complaining about the Federal Appeals Court’s decision that "the position of the US administration is not against the recognition of ‘genocide’ at the state or federal level." This is yet another blatant attempt by a foreign leader to intervene in U.S. court proceedings. Interestingly, the petition discloses only a portion of Erdogan’s letter to Obama, claiming that "the balance of this letter constitutes a confidential diplomatic communication."
The appeals court should either reject the Turkish petition as unwarranted interference by a foreign power in American judicial proceedings or demand the release of the full text of Erdogan’s letter to verify the accuracy of the quoted portion and to confirm if it includes any other reference to the lawsuit. The Turkish government cannot hide behind "diplomatic confidentiality," as it has waived the claim of "privileged communication" by selectively disclosing portions of the letter.
In their petition, Turkish officials make the misleading suggestion that the Armenia-Turkey Protocols, signed over a year ago, "will seek to overcome all hurdles in their present relations, and jointly consider the historic controversy." The authors of the disingenuous Turkish petition cleverly conceal from federal judges the fact that they have not ratified the Protocols and have no intention to do so. Ankara is attempting to exploit the now defunct Protocols to quash a legitimate lawsuit against German insurance companies.
The Turkish government has attached two letters to its petition, one signed by its Ambassador to the U.S., and the other by the Chairman of the Turkish Parliament's Foreign Affairs Committee. The Federal Appeals Court should promptly disregard both letters, along with the petition, as propaganda materials lacking any legal merit or standing.

sábado, 29 de enero de 2011

La memoria de Auschwitz

Mario Eduardo Cohen
Para LA NACION
Jueves 27 de enero de 2011 | Publicado en edición impresa

Los soldados rusos que ingresaron en el campo de exterminio de Auschwitz en la helada mañana del 27 de enero de 1945 no podían creer lo que sus ojos veían. Ante todo, alambres de púa y un cartel con una insólita leyenda: Arbeit Macht Frei (en alemán, "el trabajo libera"). Inmediatamente, comenzaron a acercarse los prisioneros, harapientos, esqueléticos, enfermos, muy cercanos a la muerte y con los rostros abatidos, surcados por el llanto y el dolor. En sus bocas apenas se dibujaba una leve sonrisa, fruto de la esperanza renacida. Algunos de los más experimentados soldados rusos no pudieron contener sus lágrimas. Un hedor nauseabundo invadía la atmósfera. El dolor y la alegría se confundían. Los liberados constituían apenas un muy pequeño remanente. Los nazis habían partido previamente llevando consigo a los más sanos en la llamada "marcha de la muerte". Para estos prisioneros, forzados a caminar en la nieve por centenares de kilómetros, la libertad aún no había llegado.

Los nazis, en su precipitada huida, no habían alcanzado a destruir las pruebas de la masacre. A partir de ese 27 de enero, el mundo supo que, en poco más de cuatro años, se realizó en Auschwitz la matanza industrializada de más de un millón de personas, en su mayoría judíos europeos. Por lo tanto, este lugar también detenta la triste categoría de ser el cementerio judío más grande de la historia. También fueron asesinados, masivamente, patriotas polacos, rusos, gitanos, testigos de Jehová, homosexuales y opositores a la ideología nazi.

A partir de ese 27 de enero de 1945, el nombre Auschwitz sería el sinónimo de la más oscura noche de la historia. Pero debemos recordar que, si bien fue el campo más grande de la muerte, no fue el único.

En otros campos y por los más diversos métodos se llevó a cabo la matanza indiscriminada de judíos europeos (entre otras minorías). El hecho ha pasado a la historia con el nombre de Holocausto (del griego, "sacrificio por el fuego"), aunque los especialistas prefieren llamarlo, con mayor fundamento, Shoá ("destrucción total", en hebreo). Para que no se repitan estos terribles hechos, los seres humanos disponemos de dos potentes herramientas: la memoria y la educación.

La memoria no es sólo un recuerdo del pasado, sino también una proyección al futuro. En cierta medida, nosotros manejamos nuestra propia memoria. "Lo que ha sido no tiene en el ser sino el lugar que le damos", escribió Alain Finkielkraut. El premio Nobel Elie Wiesel, sobreviviente de Auschwitz, asegura que "una memoria que no tomase en cuenta el futuro violaría el legado del pasado". Para Wiesel, el mandato de la memoria luego de Auschwitz se divide en tres partes: primera, no olvidar; segunda, recordar, y tercera, hacer recordar. Y esa memoria incluye la responsabilidad de ser activos, de adquirir suficiente poder como para defender la dignidad y la responsabilidad para la solidaridad.

Al respecto decía Theodor Adorno: "La exigencia de que Auschwitz no se repita es la primera de todas las que hay que replantear en la educación". El Holocausto (Shoá) no sólo afectó a los judíos y otras minorías; afectó a la humanidad en su conjunto. Enseñar el Holocausto es arribar a la conclusión terminante y ineludible de un ¡Nunca más!. Es necesario que a través de la educación se cree una coraza que proteja a la humanidad contra la discriminación, el fanatismo y la intolerancia. Cabe recordar que, en la Argentina, la Fundación Memoria del Holocausto es una meritoria institución que trabaja en la incorporación de estos contenidos en la educación.

La opinión autorizada de los dos últimos papas nos puede ayudar a elaborar nuestras conclusiones. Juan Pablo II, en numerosas ocasiones, reflexionó sobre el tema. En una de ellas, señaló: "Auschwitz no cesa de amonestarnos, aún en nuestros días, recordando que el antisemitismo es un gran pecado contra la humanidad; que todo odio racial acaba inevitablemente por llevar a la conculcación de la divinidad humana". En la misma línea, el actual papa, Benedicto XVI, ha calificado el Holocausto "como una vergüenza indeleble en la historia de la humanidad". A lo que agrega sarcásticamente Vargas Llosa en su referencia al Holocausto: "La grandeza trágica del destino humano está en la paradójica situación que no le deja al hombre otra escapatoria que la lucha contra la injusticia, no para acabar con ella, sino para que ella no acabe con él".

Incorporar estos temas en la conciencia colectiva y en la educación operará como una vacuna contra todo brote posible de demencia colectiva.

© La Nacion

El autor es presidente del Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí

Otro aniversario del horror
A los 66 años del fin de Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de exterminio nazi, se impone el deber de no olvidar

Hoy se cumplen 66 años de la liberación por parte de los aliados del infame campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau, ese verdadero monumento a la crueldad inaudita de la que es capaz el ser humano y que sigue siendo hoy el símbolo del horror y la tragedia del Holocausto (la Shoá) que afectó directamente al pueblo judío, pero que enlutó a la humanidad toda con una infamia de la que aún no se ha recuperado.

Unos seis millones de judíos murieron en Europa bajo el régimen nacional-socialista alemán, durante la Segunda Guerra Mundial, junto con varios millones de soldados soviéticos, polacos, gitanos, testigos de Jehová y opositores políticos de los nazis.

Por ello, este doloroso aniversario nos impone a todos por igual, es cierto, el deber sagrado de recordar el espanto de lo sucedido. Más de un millón y medio de personas perdieron en Auschwitz-Birkenau sus vidas, de las cuales el 90 por ciento eran judíos europeos: cayeron víctimas del odio xenófobo y racista, y los resentimientos sin justificación. Cayeron asesinados a través de todas las formas más crueles de suplicios que puedan concebirse, aquellas que en conjunto conformaron el terrible genocidio. En ese lugar, precisamente, se levanta ahora un museo y el centro de interpretación de la historia del lugar, para que la memoria de esos hechos espantosos siga viva en la lucha contra el antisemitismo y cualquier otra forma de intolerancia.

Es cierto, ante lo sucedido no caben ni la indiferencia ni los silencios, justamente porque pueden seguir alimentando los prejuicios. Pero hay algo que tampoco puede perdonarse y es el intento de negar este horror, como se trata de hacer en los últimos años. La ignorancia y la manipulación de la verdad fomentan el odio y mantienen los gérmenes de la peor violencia posible, esa que, exteriorizada en Auschwitz, desconoce y degrada la dignidad misma de la persona humana.

Entonces, este 27 de enero es un día especial, que debería ser empleado para pedir una oración por las almas de todos los seres humanos que, por el hecho de ser judíos, fueron víctimas del genocidio en Auschwitz-Birkenau y en otros lugares similares, destinados al exterminio por decisión de la locura nazi.

Junto a su recuerdo hay que incluir el de los polacos no judíos, los gitanos, los cristianos, los miembros de la resistencia, los prisioneros de guerra soviéticos y todos los otros que allí perdieron también sus vidas, como consecuencia de la perversa alienación desatada en su momento por los nazis.

Recordarlos con amor y con respeto es la mejor forma de que nunca vuelva a repetirse tanta "crueldad inaudita", como la llamó Benedicto XVI.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Destrucción de Djugha (Djulfa) debe ser denunciada

El Consejo Nacional Armenio de Sudamérica manifiesta gran preocupación por el informe recientemente publicado porla Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, el mayor cuerpo de científicos del mundo, donde compara y analiza imágenes de satélite confirmando la destrucción total del antiguo cementerio de Djugha (Djulfa) situado en un enclave histórico armenio actualmente ocupado por Azerbaijan.
Hace cinco años, más de 100 azeríes uniformados fueron filmados destruyendo los monumentos medievales funerarios del cementerio de Djugha (Djulfa), ciudad fundada en la provincia armenia de Nakhichevan durante el siglo IX y próspera en la década de 1600. Los soldados destrozaron monumentos armenios con mazos, utilizando una grúa para retirar algunos de los mayores monumentos de la tierra, rompieron las piedras en trozos pequeños y las tiraron al río Arax.
En general, se estima que 3.000 jachkar (cruces de piedra talladas), artesanías declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial por UNESCO, fueron borradas de la faz de la tierra.
El comunicado de la AAAS confirma de manera concluyente la destrucción de un lugar sagrado de la memoria. Dicho estudio de caso de la AAAS, incluye las fotos de satélite, disponibles en http://shr.aaas.org/geotech/azerbaijan/azerbaijan.shtml

"La Guerra de Azerbaijan contra el patrimonio originario armenio en Najichevan no puede ser justificada de ninguna manera", dijo Simon Maghakyan, fundador y director del proyecto del Museo Memorial y Virtual Djulfa (www.djulfa.com) . Desde este sitio se impulsan acciones para evitar que una destrucción de patrimonio armenio semejante a Djugha se lleve a cabo en otros territorios armenios ocupados por Azerbaijan. También la campaña insta a la UNESCO a que actúe frente a la responsabilidad de Azerbaiyán por la pérdida de Djugha (Djulfa): http://www.thepetitionsite.com/takeaction/235/907/968/

El director del Consejo Nacional Armenio de Buenos Aires, Alfonso Tabakian, exclamó: “Hacemos un llamado de apoyo a esta campaña para denunciar estos hechos de vandalismo cometidos por Azerbaijan” y agregó “La destrucción del antiguo cementerio en Najichevan por parte de los azeries es parte del plan sistemático de eliminación de todo vestigio de memoria armenia en los territorios históricamente armenios en poder de Azberbaijan desde ya hace mas de 80 años.”

Cabe destacar que desde esa fecha en adelante se produjo una sistemática persecución azerí a los armenios de Nagorno Karabagh en un intento de alejarlos de la región y reemplazarlos por azeríes para apropiarse de la zona tanto étnica como políticamente.
Armenia y Azerbaijan mantuvieron un conflicto armado desde 1988 por la Región de Nagorno Karabagh, desde el año 1994 se ha acordado un cese de fuego que es reiteradamente violado por los azeries.



Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
Oficina Central: Armenia 1366
C1414 DKD Buenos Aires -República Argentina-
TELFAX (5411) 4775-7595 / 7494 Interno 15
EMAIL: consejonacionalarmenio@cna.org.ar cna@cna.org.ar
www.cna.org.ar

domingo, 19 de diciembre de 2010

Contra el Estado de negacion

Página 12 RADAR
Domingo, 19 de diciembre de 2010


ENTREVISTAS > TANER AKçAM, EL ESPECIALISTA EN EL GENOCIDIO ARMENIO, DE VISITA EN BUENOS AIRES

Contra el Estado de negacion
Fue militante de izquierda en una Turquía donde su padre era sindicalista docente, en las calles se marchaba contra el Imperialismo y la guerra de Vietnam y la juventud se organizaba en pos de reformas revolucionarias. Hasta que cayó preso y el fiscal pidió 700 años. A los tres se escapó cavando un pozo y huyó a Alemania, donde su vida cambió para siempre: se volvió investigador y dio con una pista que unía los juicios de Nuremberg con los juicios de 1919-1922 realizados en Estambul, y se convirtió en el principal referente del silenciado genocidio armenio. Exiliado, recién en 1999 pudo volver a su país. De paso por Buenos Aires para presentar su último libro, Un acto vergonzoso. El genocidio armenio y la cuestión de la responsabilidad turca (Colihue), Radar habló con el sociólogo e historiador Taner Akçam sobre su vida, su investigación y el titánico trabajo de luchar contra un Estado turco que se empecina en negar uno de los mayores genocidios de la era moderna.


Por Martín Granovsky

Nacido en Turquía en 1953, Taner Akçam estuvo preso por su actividad como dirigente universitario de izquierda. Logró fugarse, y cuando emprendió una nueva carrera académica descubrió el genocidio armenio cometido por los turcos desde 1915 con más de un millón de víctimas. Akçam no vive más en Turquía, aunque desde 1999 está autorizado a visitar su país natal.

–Hoy me defino como un outsider –dice Akçam al hablar de Un acto vergonzoso, su trabajo editado por Colihue con el auspicio de la Fundación Luisa Hairabedian–. Un maverick, en inglés. Pero eso no significa que las cosas no me importen. Al contrario. Vivo intensamente la vida y lo que ocurre con la política y las garantías individuales.

Con la carga de cada cosa.

–Con la carga, con los cambios, con las novedades, con lo malo, con lo bueno... Yo en los años ‘60 era un dirigente estudiantil. Por supuesto que en 1968 fui un admirador del Mayo Francés y de las protestas en los Estados Unidos. Sé poco de la Argentina, de Uruguay y de Chile, pero lo suficiente para conocer que aquí, en esta región del mundo, los estudiantes tenían sus propias realidades y también miraban hacia París o hacia Berkeley. Sus realidades eran las de América latina. Las nuestras, las propias de Turquía. Y muchos estudiantes del mundo estaban envueltos en aquel clima de rebeldía, que en algunos países se combinaba con la lucha contra regímenes militares. Era el caso de ustedes, ¿no?

Sí. En 1968 gobernaba el general Juan Carlos Onganía, que había asumido en 1966, y esa dictadura terminaría el 25 de mayo de 1973.

–Al mismo tiempo, le cuento que crecí en una familia muy politizada. Mi padre era dirigente sindical. Se desempeñaba como secretario general del sindicato docente. Eso fue muy importante en mi socialización. Pertenecía a una familia de izquierda, y yo mismo terminé siendo un dirigente de la izquierda en la universidad. Era un marxista con formación incluida. Pero además tenga en cuenta que la tradición de izquierda se combinaba con una ideología secularista, laica, que venía de Mustafá Kemal Ataturk. Comprender el Islam, por ejemplo, era un problema para gente como mi padre. Y le diría, en general, que era un problema comprender la religión. La religión era vista apenas como una forma de fidelización de las masas, y a eso se oponía, entre los progresistas, una visión occidentalista. Recuerdo cuando mi hermano mayor fue a prisión. Un impacto para mí.

¿Por qué fue preso y por qué le impactó?

–¿Qué podía hacer en esa época? Participar en manifestaciones contra la guerra de Vietnam. Directo a la prisión. Una semana. Lo fui a visitar al cuartel de la policía donde estaba detenido. Yo tendría unos 14 o 15 años y fue un shock. Después, en uno de los golpes militares de esa época, que fue inestable en Turquía, mi padre también fue preso.

No por Vietnam.

–No, en su caso tenía un motivo propio: lo arrestaron por su actividad sindical. O sea que, ya ve: guerra de Vietnam, movimientos estudiantiles, rebeldía, un padre gremialista y docente... En 1973, Turquía vivió un período de mayor democracia y el movimiento estudiantil emergió otra vez. Algunos de los líderes tenían prestigio y habían sufrido mucho. Hubo casos de tortura y eso también fue otro impacto fuerte en mi vida. Así me convertí en líder del movimiento estudiantil de Ankara. Queríamos una educación más democrática con representación de los estudiantes.

En la Argentina, las dictaduras no respetaron la conquista, pero eso se logró con la Reforma Universitaria de 1918.

–Nosotros queríamos lo mismo. Era un plano doble, por supuesto. Buscábamos una educación más democrática y pensábamos que la democratización en general sería un primer escalón para llegar al socialismo. Fui director de Juventud Revolucionaria, una publicación que comenzamos a sacar. Y entonces empecé a transitar por experiencias nuevas, porque publicar ciertas cosas era peligroso en cualquier situación. Considere, por ejemplo, que, a comienzos de los años ‘70, Turquía copió una ley que había implantado Benito Mussolini en Italia. Prohibía hasta la sola mención de la existencia de la lucha de clases e incluso de la existencia de clases sociales.

Esas cosas raras no existían en Turquía.

–No. Querían convencer a la población de que se trataba de un país absolutamente homogéneo donde los ciudadanos eran perfectamente iguales. Y la propaganda comunista, o lo que fuese considerado propaganda comunista, como pensar diferente, se penaba con diez años de prisión. Todo era delito. Hablar de dominación era un crimen. Decir la palabra kurdo era un crimen.

¿Y cómo se nombraba un kurdo?

–Un turco de la zona montañosa. Más allá de ahí, castigo severo. Por supuesto, terminé arrestado. Fue en 1976. El fiscal sumó acusaciones y pidió 700 años de prisión.

Veo que no los cumplió.

–No. Me quitaron la libertad y me arruinaron la carrera que estudiaba en aquel momento. Yo quería un Master en Economía para seguir un posgrado en la London School of Economics. Era mi sueño. Por suerte el arresto fue tan arbitrario que el mío se convirtió en un caso famoso, a tal punto que Amnistía Internacional lo tomó como un emblema. Para ellos yo era prisionero de conciencia y así me empezaron a presentar ante el mundo en sus denuncias.

¿Amnistía Internacional logró liberarlo?

–No llegaron. A pesar de los 700 años que pidió el fiscal, me condenaron a ocho años, nueve meses y 20 días en la cárcel. Se lo digo así, con exactitud. Pero estuve tres años preso. Tal vez usted lo haya escuchado de presos políticos en la Argentina, pero quiero decirle que la cárcel fue mi segunda universidad. Era lo que pensaban entonces los dirigentes de izquierda. Si eras marxista, eras bueno. Si además te tocaba la cárcel, eras doblemente bueno. Estaba con otros estudiantes, con otros dirigentes políticos. Hablábamos mucho. Y un día, hablando, unos decidimos escaparnos.

¿Cómo se escaparon?

–Cavamos un pozo durante dos meses, con muchísimo cuidado de no hacer ruido ni dejar rastros de tierra, y al fin salimos del otro lado. Me habían conseguido un pasaporte falsificado. Logré cruzar Turquía, salir del país y llegar a Alemania. Me arrestaron. Tenía miedo de que me deportaran, porque sabía que la pena en una prisión turca sería aún mayor que antes, hasta que después de dos meses y medio en Munich me anunciaron que había llegado a verme un abogado. Otro prisionero me recomendó que en ese momento revelara mi verdadera identidad. Se la dije al abogado. Sonrió y me dijo: “Ya sé, Taner, pero quería comprobarlo. Tu papá está ahí afuera”. Claro, otra vez había contactado a Amnistía Internacional, que volvió a tomar mi caso. Todavía sigo en contacto con la gente de AI que conocí en esa época. No sabe qué agradecido estoy con ellos...

Usted es turco y es experto en genocidio armenio. En su relato me habló de los kurdos y la guerra de Vietnam, y hasta de la eliminación de las clases sociales por decreto, pero el exterminio de los armenios no apareció.

–Es que ni yo tenía idea real del tema en ese momento. En Turquía no habían quedado huellas. Ni Historia. Empecé a interesarme por el tema en 1988, en Hamburgo, en un instituto de investigación social. El director era hijo de un amigo de Heinrich Himmler, el jefe de las SS de Adolf Hitler. A ese amigo, Himmler le había dado la concesión del comercio de tabaco. Bueno, su hijo, el director del instituto, heredó el dinero de su padre y decidió que el mejor destino que podía darle era financiar investigaciones sobre lo que había ocurrido en Alemania. Empecé a estudiar la teoría de la tortura, que era uno de los temas del instituto. Mi objetivo, ya no en la Economía, volvía a ser convertirme en un investigador. Me interesé mucho en la Filosofía. Tomé cursos sobre Max Weber, sobre Hegel, sobre Kant, sobre Marx. Se me ocurrió que como tema de doctorado estudiaría la historia de la tortura en Turquía. A esa altura había dejado de ser un marxista. De cualquier manera, para mí Marx es tan respetable como Aristóteles. No habría pensamiento lógico sin ellos dos.

Disculpe, estuve en Alemania por primera vez en 1988. Creo que no fue un año cualquiera. Recuerdo que en muchas ciudades había memoriales o instalaciones por los 50 años de la Noche de Cristal, cuando los nazis atacaron a los judíos de Berlín.

–Efectivamente, ése fue un disparador muy importante de muchos estudios alemanes y se generó un clima de estímulo a proyectos como el mío. Al principio, como suele suceder, mi proyecto era enorme. Estudiaría el Imperio Otomano de fines del siglo XIX y los pogroms, con masacres de 8 o 10 mil personas. Haría una macroteoría de Auschwitz, de los gulags soviéticos, de la bomba atómica de Hiroshima. Mi objeto de estudio se acotó cuando puse la lupa sobre los juicios de Nuremberg contra los nazis. Descubrí que habían tomado elementos de los juicios de 1919-1922 realizados en Estambul para juzgar la matanza de los armenios. Ahí es cuando surge la noción de crimen contra la humanidad. Se realizaron 63 juicios con 16 sentencias a la pena de muerte, algunas de ellas en ausencia de los condenados. Hubo tres ahorcados. ¿Y por qué? Por haber participado en un asesinato masivo. A esa altura había conseguido documentos.

¿Actuaron tribunales civiles?

–No, militares. Con esos documentos extendí el propósito de mi investigación. Ya no abarcaría sólo el funcionamiento de los tribunales sino el genocidio.

¿Por qué, si la historia posterior buscaba la homogeneidad en la descripción de los hechos, se produjeron esos juicios?

–Porque entre 1919 y 1922 hubo una brecha en la continuidad que venía de antes y volvería ese último año. El propio Ataturk estuvo en un momento contra la matanza, que fue calificada de “acto vergonzoso”.

¿Cuál fue la razón por la que antes y después ese genocidio fue negado?

–Porque se trataba de alimentar la idea de una victoria nacional contra el poder imperialista. En 1923 se dejó la historia en cero. Y ahí comenzó todo. Una nación recién nacida que, como todo recién nacido, no tenía nada que recordar sino toda una vida por vivir. Claro, parecía una nación creada a partir de la nada.

¿Sigue siendo así?

–Desde 2002 hay un cambio en la elite turca. Un cierto conflicto de la nueva guardia con la vieja. No sabemos todavía qué profundidad alcanzará, pero de todos modos una fisura siempre es positiva en estos casos. Tenga en cuenta que la posición estatal se ve reforzada por la intervención militar turca en Chipre, en la década de 1970.

En aquel período de brecha que usted describió, también Turquía combatió contra los griegos y resultó victoriosa.

–Es que existe, por eso, una tradición de invencibilidad que fortalece las posiciones cerradas del Estado turco y les garantiza apoyo de clase media a los militares en distintos momentos de la historia. Hoy le puedo decir algo con toda certeza: ¿sabe cuál es la característica principal del genocidio armenio? Haberlo negado con tanta persistencia. Por eso la masacre de armenios incluyó la eliminación de grupos enteros de intelectuales. Eso logró que a los armenios les llevara 50 o 60 años volver a juntar fuerzas, energía y conocimiento para reconstruir su propio pasado. Primero hay que sobrevivir, después integrarse y comer, y recién en tercer lugar se puede reflexionar.

¿Puede explicar mejor el mecanismo estatal de negación?

–En Turquía es explícito. Está en la Constitución y es atribución del Consejo Nacional de Seguridad. Hay, además, un comité especial para luchar contra la idea del genocidio. Cuando digo Constitución, Consejo y comité, digo presupuesto y burocracia. Desde 1999 voy a Turquía todos los años a visitar a mi familia y a mantener contactos académicos. Y cada vez me convenzo más, sobre la base de nuevos documentos y de nuevas reflexiones, acerca de las peculiaridades de cada genocidio del siglo XX. En el genocidio armenio, lo más saliente fue la negación. En la Shoá cometida por el nazismo, la perfección del asesinato masivo. Y en Ruanda, la velocidad de la matanza.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Daniel Decker "Adana"



Acto con la exquisita música de Ara Gevorgyan....

Performers: Daniel Decker (USA), Vitalie Dani (Moldova), Tsvetan Tsvetov (Bulgaria), Kai Aughagen (Germany), Inka (Finland), Gegham Grigoryan (Armenia).

A D A N A
Lyrics: Daniel Decker

In the city of Adana during the darkest days of the Ottoman Empire, there began a tragedy that marked the start of what was to become known as the Armenian Genocide. The people of Armenia were forced into starvation, torture and extermination. Armenian homes were burned to the ground as women were raped and tortured, children were bought and sold and men were killed before their very eyes. Sometimes entire families were wiped out. They were accused, convicted and sentenced to die because they dared to call themselves "Christians", their crime was in believing in Jesus Christ who died for their sins.

In 1915 1.5 million Armenians were ruthlessly slaughtered, because they would not renounce their faith in Christ. Unpunished and undeterred the ones responsible for the massacre in Adana set stage for the terrible genocide of the Armenian people.
This is their story.

From the morning sun til the day was done
Fathers worked until their strength was gone
In the summer air under mother's care
Children played within the village square

Through the soil and sand, farmers worked the land
Gathering what they grew by their own hand
Living day by day, trying ti make their way
Unaware the price they would soon pay

CHORUS

Keepers of the sword, marched in one accord
Striking down the weak, without a single word
Ruthlessly they came, with one deadly aim
Kill all who believed in Jesus' name.

In the shroud of night, families took their flight
Unprotected by the soldier's might
Hungry and alone, starved to skin and bone
Forced to sleep on pillows made of stone

Wandering in the rain, trembling from the pain
Cries for mercy offered up in vain
Naked and afraid, on their knees they prayed
As they knelt before the warrior's blade... singing

CHORUS
To the great I AM, Worthy is the Lamb
To Him who sits upon the throne we bow before You
Holy is the One, God's Almighty Son
Glory to the Christ, Our risen King.
Though persecuted, they were not abandoned as they laid down their earthly lives, they would gain entirety with Christ. Though the world may forget, God would remember their suffering. Never again would they hunger or thirst. For the Son of God, Jesus Christ, would be their shepherd who would lead them to the springs of living water and God would wipe away every tear for their eyes. They would encircle the throne of God singing to the great I Am, worthy is the Lamp, who and is, and is to come.

http://www.keghart.com/Decker_Adana

Gracias, Kevork Keskiskian!!!!

lunes, 18 de octubre de 2010

Seminario Internacional Políticas de la Memoria

III Seminario Internacional Políticas de la Memoria
“Recordando a Walter Benjamin:
Justicia, Historia y Verdad. Escrituras de la Memoria”
Buenos Aires, 28, 29 y 30 de octubre de 2010
En el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti
Espacio para la memoria y la promoción de los Derechos Humanos (ex ESMA)

FUNDACIÓN MEMORIA DEL GENOCIDIO ARMENIO Y
FUNDACIÓN LUISA HAIRABEDIAN
INVITAN A LA

MESA 20. VIOLENCIA DE ESTADO, MEMORIA Y EDUCACIÓN
Sábado 30/10. Horario: 15 A 17 hs.

Coordinadoras:
Nélida Boulgourdjian: fmgenocidioarmenio@yahoo.com.ar

Greta Kalaidjian: ilgreco59@hotmail.com


- Nélida Boulgourdjian – La “empatía con el vencedor” El “Estado historiador” en la historiografía turca post-genocidio.
- Federico Gaitan Hairabedian- Derribando los muros de la impunidad: La búsqueda de la Verdad como praxis de los derechos humanos. Memoria, justicia y reparación del Genocidio armenio.
- Jürgen Gispert - The Eagle of History. Notes on the cultural memory of the Armenians.
- Gloria Soukoyan- Unas ruinas llamadas “progreso”.-
- Sevane Garibian, Ravished Armenia desde la mirada de Benjamin. El testimonio cinematográfico de la Catástrofe para una "historia cinemática"

sábado, 17 de julio de 2010

Tres nuevos cargos de genocidio contra presidente de Sudán

Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
COMUNICADO
14 de Julio de 2010
Tres nuevos cargos de genocidio contra presidente de Sudán

El Consejo Nacional Armenio de Sudamérica celebra la decisión dela Corte Penal Internacional de añadir tres nuevos cargos de genocidio contra el presidente sudanés, Omar Al Bashir a la orden de captura emitida en marzo de 2009 por crímenes de guerra y contra la humanidad en Darfur.

En un dictamen con fecha del 12 de julio, la Corte declaró: "existen motivos razonables para creer que Omar Al Bashir es responsable de tres cargos de genocidio cometidos contra los fur, masalit y zaghawa, que incluyen: el genocidio por asesinato, genocidio causando graves daños físicos o mentales y el genocidio por el sometimiento intencional del grupo objetivo a ciertas condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física del grupo."

Destacamos la labor de la Corte Penal Internacional (CPI) y en especial la del Dr. Luis Moreno Ocampo fiscal de la corte, quien el 14 de Julio de 2008, pidió la detención del Presidente sudanés Omar Hassan Al Bashir como resultado de la investigación que había iniciado el 1 de junio de 2005 en Darfur. Al respecto el Director del Consejo Nacional Armenio Dr. Alfonso Tabakian expresó”Es ardua la lucha para lograr apagar los focos de impunidad existentes en el mundo, pero también es inagotable la fuerza que conduce a los hombres a la búsqueda de verdad y justicia. “

“La decisión de la CPI es la última oportunidad para detener el genocidio en Darfur, la última oportunidad para detener los crímenes actuales del Presidente Al Bashir y para evitar más crímenes en Darfur o en el sur de Sudán", dijo Moreno Ocampo a los periodistas en una conferencia de prensa en París.

A pesar de la orden de detención de la Corte en 2009, Al Bashir ha viajado prácticamente con total impunidad a los países vecinos, aunque una planeada visita a Turquía el año pasado se canceló a raíz de la presión internacional. Los regimenes de Ankara y de Jartum se han acercado notablemente en los últimos tres años, Turquía continúa suministrando armamento letal a Sudán. El Primer Ministro de Turquía Recep Tayyip Erdogan, ha defendido en repetidas ocasiones a Al Bashir y los estrechos lazos de Turquía con el régimen genocida, declarando que "No es posible que un musulmán pueda cometer genocidio".

Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
Oficina Central: Armenia 1366
C1414 DKD Buenos Aires -República Argentina-
TELFAX (5411) 4775-7595 / 7494 Interno 15
EMAIL: consejonacionalarmenio@cna.org.ar cna@cna.org.ar
www.cna.org.ar

sábado, 5 de junio de 2010

CICLO de TEATRO x la JUSTICIA

FORO PERMANENTE sobre DDHH Y GENOCIDIO

Martes 1 de Junio, 21 hs.
Fabiana Rousseaux . Secretaría de Derechos Humanos.

En el marco del Ciclo de Teatro x la Justicia se llevará a cabo el Foro Permanente “Lógicas de la violencia cotidiana. El campo de concentración como lógica biopolítica” referido a Derechos Humanos y Genocidio, que tendrán lugar los días martes a las 21hs, en TADRON TEATRO.

El ciclo es no arancelado, y se entragarán Certificados de Asistencia. No se necesita inscripción previa, ya que puede realizarse al momento de cada Foro.


Programación Completa del Foro Permanente.
-Martes 27 de Abril, 21 hs.
Prof. Eduardo Grüner.
“Haití: Las plantaciones esclavistas como campo de concentración.”
-Martes 4 de Mayo, 21 hs.
Dr.Daniel Feierstein (CONICET/ UNTREF, Director del Centro de Estudios de Genocidio)
"Lógica concentracionaria como reorganización social -los usos del terror-"
-Martes 11 de Mayo, 21 hs.
Cátedra de Estuidos Cananeos (Lic. G.Sivinian, Saad Chedid y G.López)
“Modernidad y Neocolonialismo: el caso Palestina.”
-Martes 18 de Mayo, 21 hs.
Dr. Eugenio Zaffaroni (Ministro de la Corte Suprema de Justicia de La Nación Argentina)
"Poder punitivo y genocidio"
-Martes 1 de Junio, 21 hs.
Lic. Fabiana Rousseaux (Secretaría de DDHH)
“Centros Clandestinos de Detención. -El acto del Testimonio-”
- Martes 8 de Junio, 21 hs.
Colectivo Residentes de Salud Mental Dr. (Federico Kaski, Dr. Pablo Kohan) y Dr. Ferioli Seragopian.
“Ciudad Borda’:las Preguntas Últimas - Biopolítica de la Locura.”.
-Martes 15 de Junio, 21 hs.
Dr. Ferioli Seragopian
“Los Campos y sus metamorfosis cotidianas.-La inaparente de la excepción-”

-Martes 22 de Junio, 21 hs.
Panel.
“Habitar un Ex Centro Clandestino (ESMA-Olimpo-Vesuibio) -qué hacer después del terror-”

-Martes 29 de Junio, 21hs.
Prof. Alejandro Kaufman (Cs. Sociales, UBA / UNQuilmes)
"Violencia segregativa urbana y genealogía del exterminio"
-Acto de Cierre: Las Preguntas Últimas.
María Rodríguez, Andrea Buscaldi, D.Ferioli Seragopian.
“..las preguntas últimas, que no son las que no tienen respuesta,
sino las que ya nadie puede, siquiera formular.” Eduardo Grüner

sábado, 15 de mayo de 2010

Reflections on April 24

By Vicken Gulvartian, Los Angeles, 25 April 2010

The reasons why I’m convinced that I must persist with full awareness of the Armenian Genocide are rooted in my education, upbringing, and convictions. I would like to share some of them with you.

1- Because Prof. Vahakn Dadrian says so. The proofs of premeditation, intent to destroy, organization and execution of the Genocide are in his books, all based on archival documents. Turks are yet to produce a single evidence to prove their own twisted version of Ottoman deeds. Sadly, the fifth element to any crime is the cover-up, and more proofs are in documents hidden in storages by the Turkish government to this day. No one would love to get his hands on them more than Dadrian himself.

2- The Turkish government. The more they lie, the more the world is determined to keep on asking them “the” question over and over again. (Note CNN’s last interview with Turkish PM Erdogan, where the question of Genocide came up persistently during a brief 10 minute-long interview).

Turkish illusions of grandeur and regional superiority is a dangerous thing, and nothing serves them better that to face their own past, and be reminded by each line of questioning that they are not so great after all. The world will be a better place if Turkey was to calm down, look back, settle the affairs of the past, negotiate its place in the region, and only then venture out with the resemblance of founded claims to power.

3- Erdogan, Gul and Davutoglu. They are gung-ho to explain to the civilized world, that what happened in Turkey between 1915-1921 was (maybe) a massacre, and not a genocide (“we do not agree to this G word”, they keep saying). They leave me no choice but to explain to them a comparative study on mass killings: A massacre is actually what happened in America during Depression-era Chicago in 1929, when the notorious mobster Al Capone gunned down mere six goons of an opposing gang in what became to be known as the St. Valentine’s Day …Massacre. That was a massacre! Also note that in 2004 the President of the United States referred to the killings in Darfur as… genocide, right when the deaths from that conflict had reached not the 1.5 million mark, but rather a much lower 300,000 mark. Now you make the connections.

4- Countries around the world are researching the history of man’s cruelty towards man and… finding it, in the Armenian Genocide. Many others will permit the same questions, and come to answers where the truth is. As in Switzerland, other countries too, will join the ranks of civilized societies that will set into law the denial of the Armenian Genocide as a crime, and deniers as criminals.


5- The Genocide is part of the Armenian identity. We didn’t ask for it, it was inflicted upon us. Identity is the basis upon which people design their own self-preservation. In our case, the Genocide is in the center of it.

We had to live with the Genocide for 95 years, we had no choice. And frankly the call to “move on with it” is not for politicians, businessmen or journalists to make. Those who promote that line of thinking are claiming for themselves a piece of luxury that they do not own. Individuals may make personal choices; nation on the other hand, can act only upon the collective experience, at least democratic ones do.

6- It’s the neighborhood, dude. The leaders of Turkey are acting as if their country appeared on the world stage one day where there was no Armenia, and no Armenians or stories of Armenians in their eastern provinces. Not so. The story of Armenians and Turkey is not over yet. Our thousand-years-old dealings with each other have been disrupted and adulterated, but not eliminated. Armenians will feature in many vital Turkish issues and dealings in years to come, and Armenian demands will constantly be raised, sometimes by multitudes, other times by mere solitary voices. Turkey will choose to neglect, reject or abandon, and we already know that. We will be back another time to continue where we left off. We have the long view of history, after all we survived 600 years of Ottoman misery, and we learned a thing or two about enduring them.

7- As long as Turkey pursues a policy of denial, Genocide recognition remains Armenia’s primary case for security vis-a-vis Turkey. The day Armenia relinquishes calls for human rights and Genocide recognition is the day Armenia will cease to value itself as a full nation. All legitimate nations with their unique place in the present arrangement of things, and a view of their future learn and grown from their own past. That’s the enduring trait of all ancient civilizations, and ours is not different.

The Genocide as a human rights issue is Turkey’s burden, and Armenia’s salvation. Without it neither country will possess the future that they aspire to, independently of each other or together.

8- Our youth inspires me, and gives me hope. Attend any current-events function, and you will see them and meet them. Educated, savvy and eloquent, with no inhibitions to challenge the establishment, to ask questions, rally a crowd, or carry the message. These are the grandchildren and great-grandchildren of the survivor generation, and the pursuit of “the cause” is theirs. I have full confidence in them. Their determination is contagious, and in time more will join them from an emerging young educated class of Armenia. It is a matter of time.

9- For a significant part of the last 95 years Mr. Dadrian, as well as Richard Hovannisian, Peter Balakian and others have done immensely valuable work in documenting the Genocide, yet historians have barely entered the realm of the two most extensive archives not yet exposed: Turkish and German. There’s work to be done.

10- It’s personal. You bet it is!

I am intermittently reminded of my place in the world and a responsibility that comes to a descendant of the Genocide generation-- by my grandfather Mesrob Chinchinian of Marash and my grandmother Mari Manoushagian of Aintab; and my paternal grandparents Artin Gulvartian, who died on the evacuation route from Hajin to Adana, and his young wife Teshgouhi Saghdasarian who lamented his untimely death for the rest of her life.

I rest my case!

http://www.keghart.com/Gulvartian_Reflections

sábado, 24 de abril de 2010

Genocidio armenio

El imperio otomano realizo entre 1894 a 1923 unos de los peores genocidio de la historia al asesinar una gran parte de su población Armenia.

Cabe destacar que; la Cuestión Armenia se inscribe dentro del conflicto de nacionalidades que comienza a surgir en el Imperio Otomano a causa de la opresión cultural, social, legal, económico y político, cada vez mas insoportable.

En cuanto a la opresión cultural, todos aquellos pueblos que no fueran musulmanes eran tildados de inferiores bajo el titulo de “Guiabur” (infiel).

En lo social se reflejaba en la prohibición de poder ocupar cargos administrativos, de gobierno y en las fuerzas armadas.

En lo legal, la prohibición de poder portar armas en una tierra donde sus potenciales victimarios iban armados hasta los dientes.

En lo económico, la cada vez más pesada carga impositiva que sufrían con especial predeterminación los pueblos no musulmanes, a causa del creciente estado de guerra del Imperio Otomano con las potencias Europeas.

En lo político, la falta de representantes en el gobierno a los pueblos católicos que contribuían económicamente mas que cualquier otro pueblo al sostenimiento del Imperio.

Es en este marco en que, las matanzas a gran escala cobran cuerpo con el fin de mantener al maltrecho imperio unido. Entonces una serie de matanzas producen la independencia de pueblos como el servio, el búlgaro, los rumanos y etc., que lo logran por medio de la intervención de las potencias; y por otro lado, una serie de masacres con un fin catastrófico no solo para los armenios sino, también, para los asirios, los griegos ponticos y otras minorías católicas.

Es para tener en cuenta que; los tres regímenes turcos que se sucedieron en aquellos años tuvieron una concepción política e ideológica distinta y a pesar de todo respondieron a los reclamos del pueblo armenio y de los otro pueblos del Imperio de la misma manera, con matanzas al por mayor. Los mismos son; el Sultanato con una organización Teocrática del estado, los Jóvenes Turcos de supuesta orientación Liberal y el Kemalismo de orientación Republicana y Laica.

En el caso de los armenios; el primer antecedente del genocidio fue con el Sultan Abdul Hamid que entre 1894-96 llevo a cabo un programa de asesinatos destinados a arruinar económicamente a los armenios, ya que era fundamental para poder hacerles lugar a los refugiados musulmanes que llegaban de las zonas del imperio liberadas.

En segundo lugar; las masacres de Adana de 1909 perpetradas por el partido de los Jóvenes Turcos, que había subido al poder un año antes, con el fin de hacer una prueba piloto para la implementación del genocidio.

En tercer lugar; el genocidio propiamente dicho que al cabo del segundo semestre de 1915 es ejecutado con una eficiencia extraordinaria. En la misma, se usaron una serie de artilugios para engañar a la población victima con el fin de exterminarla lo más rápido posible y al menor costo operativo. Uno de ellos es la conjunción de medidas de carácter legal como las Leyes de Deportación y las de Confiscación y Expropiación de Bienes Abandonados, con medidas informales como el asesinato de la población armenia por medio de una Organización llamada Especial cooptada de una parte del ejército y que actuaba con total independencia de la misma. Otra de las medidas fue; la suspensión del parlamento una vez que comienza el genocidio para volverlo a convocar una vez que el mismo esta casi consumado. También, se reclutaron a servicio de armas a soldados y oficiales armenios que fueron desarmados, obligados a trabajar hasta morir o simplemente asesinados en grupos. Una vez que la población quedo vulnerable, se paso a deportarlos en masa a los desiertos de la Mesopotamia para que mueran de inanición. El destino de la supuesta reubicación fue el letal desierto de Der-el-Zor hoy en Siria.

En cuarto lugar; el genocidio es completado con la llegada al poder de Kemal Ataturk que deporta y asesina a los armenios que se salvaron de las anteriores persecuciones, como los de la ciudad comercia de Esmirna en poder de los griegos. Es para tener en cuenta el intento de exportación del genocidio a la Armenia rusa en 1918 por los Jóvenes Turcos y en 1920 por el Kemalismo.

Una vez que Turquía es derrotada en la guerra, las potencias en base a la declaración y compromiso que asumieron el 24 de mayo de 1915 obligaron a sus autoridades a enjuiciar y castigar a los responsables del genocidio. Las mismas quedaron en la nada por la puja entre las potencias y por la negativa del gobierno de transición turco de enjuiciar a sus propios ciudadanos. El tratado de Sevres que contemplaba la misma y la creación de un hogar nacional en la Armenia histórica queda trunco y es sustituido en los hechos por el de Lausana, en la que las palabras armenios y Armenia quedan borradas.

Es en este punto que la juventud armenia de Córdoba de dice no a la normalización de las relaciones entre Armenia y Turquía bajo la formalidad de los “protocolos”, ya que solo esconden la precondición de que no abra apertura fronteriza si los armenios no abandonamos los reclamos de justicia y sino colaboran en la creación de la tan orquestada comisión de historiadores que pasara a revaluar los sucesos, con todo lo que ello implicaría.

Andrés Minassian