NdelaR: Exactamente luego de un año de haberlos firmado, antes de la celebración del 95 aniv. del Genocidio Armenio el próximo 24 de Abril y antes del mensaje de Obama por dicha fecha, Serj Sarkisian da por suspendido el proceso. VICTORIA PARA LA CAUSA ARMENIA !
EREVAN, 22 Abr 2010 (AFP) -
Los tres partidos de la mayoría parlamentaria en Armenia indicaron el jueves que iban a congelar el proceso de ratificación del acuerdo de normalización de las relaciones con Turquía.
"Dado que la parte turca rechaza ratificar los protocolos sin poner condiciones previas y en un plazo razonable, pensamos que es necesario detener este proceso", precisaron los tres partidos en una declaración.
De esta manera cuentan "retirar del orden del día de la Asamblea nacional las discusiones sobre esta cuestión hasta que Turquía esté dispuesta a continuar el proceso sin condiciones previas", agregaron.
Turquía y Armenia, divididas sobre la cuestión de las matanzas de armenios durante el imperio otomano (1915-1917), firmaron en octubre pasado dos protocolos históricos que preven relaciones diplomáticas y la reapertura de su frontera común.
Dichos protocolos deben ser ratificados por los parlamentos de los dos países, un proceso que se ha ido aplazando.
El presidente armenio, Serge Sarkissian, reprochó recientemente a Turquía el vincular la ratificación de los textos a un avance en el tema controvertido del Alto Karabaj (Nagorny-Karabaj).
Las tensiones en torno a este territorio azerbaiyanés controlado de facto por los armenios, subieron de tono debido al proceso de normalización en curso, que Azerbaiyán aliado de Ankara no ve con buenos ojos.
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sábado, 24 de abril de 2010
sábado, 17 de abril de 2010
Turquía pospone la ratificación de protocolos con Armenia por atmósfera política adversa
Turquía no puede ratificar ahora los protocolos sobre la normalización de relaciones con Armenia debido a una "atmósfera política" adversa, informó el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, citado por la prensa local.
Según el periódico Sabah, Erdogan hizo estas declaraciones durante un encuentro con el presidente armenio, Serzh Sargsyan, en el marco de la cumbre nuclear, que se celebra estos días en Washington.
"Mantenemos nuestros compromisos establecidos en los protocolos, pero actualmente en Meclis (parlamento turco) la atmósfera política no es favorable para su votación", dijo el primer ministro turco, al tiempo de añadir que si los documentos llegan a ser votados ahora, su desaprobación sería inminente.
Erdogan precisó que la coyuntura adversa en el parlamento turco está relacionada con el reciente reconocimiento del genocidio armenio por el Comité de asuntos internacionales de la Cámara de Representantes del Congreso de EEUU y el parlamento de Suecia.
Al mismo tiempo, de acuerdo a la información del diario Hurriyet, durante la reunión con el líder armenio, Erdogan reiteró el apoyo turco a Azerbaiyán en el conflicto de Alto Karabaj y descartó hacer concesiones en ese asunto.
Por su parte, el mandatario armenio afirmó que "Turquía no puede continuar el diálogo con Armenia y su pueblo estableciendo condiciones previas".
Radio Arax
Según el periódico Sabah, Erdogan hizo estas declaraciones durante un encuentro con el presidente armenio, Serzh Sargsyan, en el marco de la cumbre nuclear, que se celebra estos días en Washington.
"Mantenemos nuestros compromisos establecidos en los protocolos, pero actualmente en Meclis (parlamento turco) la atmósfera política no es favorable para su votación", dijo el primer ministro turco, al tiempo de añadir que si los documentos llegan a ser votados ahora, su desaprobación sería inminente.
Erdogan precisó que la coyuntura adversa en el parlamento turco está relacionada con el reciente reconocimiento del genocidio armenio por el Comité de asuntos internacionales de la Cámara de Representantes del Congreso de EEUU y el parlamento de Suecia.
Al mismo tiempo, de acuerdo a la información del diario Hurriyet, durante la reunión con el líder armenio, Erdogan reiteró el apoyo turco a Azerbaiyán en el conflicto de Alto Karabaj y descartó hacer concesiones en ese asunto.
Por su parte, el mandatario armenio afirmó que "Turquía no puede continuar el diálogo con Armenia y su pueblo estableciendo condiciones previas".
Radio Arax
Armenia acepta
El presidente de Armenia Serzh Sarkisian acepto la propuesta de Turquia y entre el 12 y 14 de Abril, se reuniran en Washington el Presidente de Armenia y el Primer Ministro de Turquia Erdoghan.
Radio Arax
Radio Arax
Erdogan envía un mensaje de conciliación al presidente de Armenia
El primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, ha dado un nuevo paso para normalizar las relaciones con Armenia mediante el envío de una misiva al presidente del país, Serj Sarkisian, en la que se muestra dispuesto a continuar el acercamiento entre las dos naciones.
Fuentes diplomáticas citadas por los medios turcos indicaron hoy que la misiva será entregada en mano por el subsecretario turco de Exteriores, Feridun Sinirlioglu, enviado por Erdogan expresamente para esa misión a Ereván, la capital armenia.
Esas fuentes afirman que en la carta, el jefe del Gobierno turco expresa su interés en continuar la mejora de relaciones entre los dos países, que se inició en 2008 y tomó cuerpo el pasado año con la firma de varios protocolos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La visita de Sinirlioglu es la de más alto nivel de un representante turco a Armenia desde la firma de esos documentos en octubre de 2009 y se produce cuando se especula con la posibilidad de una reunión entre Erdogan y el presidente armenio la próxima semana en Washington.
Confirmar ese encuentro, que tendría lugar durante la conferencia de seguridad nuclear que tendrá lugar en la capital estadounidense los días 12 y 13 de abril, es uno de los puntos de la agenda del enviado turco.
Fuentes diplomáticas turcas han subrayado que la aplicación de los protocolos de normalización diplomática ha entrado en un callejón sin salida y que una reunión bajo el auspicio del presidente estadounidense, Barack Obama, podría reabrir los contactos entre Armenia y Turquía.
Radio Arax
Fuentes diplomáticas citadas por los medios turcos indicaron hoy que la misiva será entregada en mano por el subsecretario turco de Exteriores, Feridun Sinirlioglu, enviado por Erdogan expresamente para esa misión a Ereván, la capital armenia.
Esas fuentes afirman que en la carta, el jefe del Gobierno turco expresa su interés en continuar la mejora de relaciones entre los dos países, que se inició en 2008 y tomó cuerpo el pasado año con la firma de varios protocolos sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La visita de Sinirlioglu es la de más alto nivel de un representante turco a Armenia desde la firma de esos documentos en octubre de 2009 y se produce cuando se especula con la posibilidad de una reunión entre Erdogan y el presidente armenio la próxima semana en Washington.
Confirmar ese encuentro, que tendría lugar durante la conferencia de seguridad nuclear que tendrá lugar en la capital estadounidense los días 12 y 13 de abril, es uno de los puntos de la agenda del enviado turco.
Fuentes diplomáticas turcas han subrayado que la aplicación de los protocolos de normalización diplomática ha entrado en un callejón sin salida y que una reunión bajo el auspicio del presidente estadounidense, Barack Obama, podría reabrir los contactos entre Armenia y Turquía.
Radio Arax
sábado, 3 de abril de 2010
Turquía: despeinada y sin protocolos
GENOCIDIO Y UN ''MENAGE A TROIS'': TURQUÍA, ISRAEL, AZARBAYDJAN
En BITACORA, Montevideo, Uruguay
Por Garabed Arakelian (*)
¿Porqué el primer ministro turco Erdogan pierde su compostura cuando habla del genocidio armenio? ¿Por qué amenaza a USA y otros países amigos, aliados incluso, cuando la posibilidad de que ellos reconozcan la existencia del genocidio armenio es muy remota?
¿Porqué firma Protocolos con Armenia y luego no los confirma poniendo como objeción principal la devolución de Artzaj (Nagorno Gharabagh) a Azerbaydján, el país hermano a quien defiende? ¿Qué pasa en las relaciones entre Turquía, Azerbaydján e Israel: “menaje a trois” infidelidades y otros etcéteras?
La invención del “enemigo” interno
Coincidentemente con la presencia en Londres del primer ministro de Turquía Recep Tayip Erdogan, el 16 de marzo (2010), se comentaba la existencia de una iniciativa para que el parlamento inglés analizara el reconocimiento del genocidio cometido contra los armenios.
En esa oportunidad el jerarca fue entrevistado por el periodista Husein Alcán, de la sección turca de la BBC, quien le interrogó acerca de los protocolos recientemente firmados por Armenia y Turquía y también por las decisiones en la Cámara de Representantes de USA y los parlamentos de Suecia y Cataluña, reconociendo la existencia del genocidio de los armenios.
Erdogan, que generalmente gasta un estilo de gentleman inglés, bien vestido y sonriente, suele perderlo cuando se trata el tema del genocidio armenio: “En mi país, dijo al periodista de la BBC, viven 170 mil armenios de los cuales 70 mil son ciudadanos turcos, mañana estoy en condiciones de decirles a esos cien mil, a quienes les permitimos estar en nuestro país, que lo abandonen .Y yo puedo hacer eso porque ellos no son mis ciudadanos, yo no estoy obligado a tenerlos en mi tierra “ explicó, ante lo cual el periodista le interrumpió para preguntarle: ¿los deportaría?; y Erdogan respondió terminante: “si continúan y hace falta, claro que sí.”
No es la primera vez que incurre en este tipo de exabruptos: el 16 de mayo de 2009 estando en Varsovia lanzó una amenaza similar anunciando que enviaría al exilio a la comunidad armenia, y a continuación acotó, con sonrisa burlona: “aunque creo que eso sería inhumano”.
Entre estas dos manifestaciones de Erdogan, separadas con un lapso de diez meses- se han producido cambios significativos en el escenario nacional e internacional de dicho país: En Turquía se han agudizado las tensiones sociales. La carestía y el número de desocupados ha crecido y hay gran descontento en los sectores medios.
En la mayor parte del extenso país, preponderantemente rural, la calidad de vida es mala y se mantiene una fuerte y constante corriente migratoria interna dirigida hacia los centros poblados –Ankara, Esmirna, Estambul, etc.- que a veces son destino final o, la mayoría de las veces, un peldaño para salir al exterior con destino diverso, preferentemente Europa y, dentro de ella Alemania, donde hay más de dos millones de turcos, también muchos de ellos sin documentación.
Si el gobierno alemán amenazara con expulsarlos provocaría la reacción de Turquía. Pero Alemania, dentro del panorama actual, no lo hará porque quiere y necesita mantener buenas relaciones con Turquía y porque la enorme mayoría de los emigrantes turcos realiza en dicho país tareas que los alemanes no quieren realizar. Las empresas alemanas también pagan menos a quienes son indocumentados, no tienen calificación laboral o son simplemente extranjeros.
Un hecho similar a lo que pasa en Turquía, donde los emigrantes extranjeros e indocumentados no son solamente los armenios sino que también están, y en elevado número, los búlgaros, albanos, moldavos, etc. que se desempeñan en áreas profesionales de escasa o nula especialización. Todos ellos, incluidos los armenios, en su enorme mayoría realizan tareas que los turcos no realizan y a quienes los empresarios, en tanto pueden hacerlo, prefieren contratar, ya que como en el resto del globo, pagan mucho menos a quienes están en situación ilegal.
Es un mecanismo insidioso que no se explica solamente desde el análisis económico: a los turcos se les explica que son los armenios quienes les sacan los puestos de trabajo y que es por culpa de ellos que deben emigrar. De modo que el turco emigrante, explica la razón de su alejamiento no como una consecuencia de la realidad de su país, sino como una responsabilidad de los armenios.
Cuando Erdogan se va de boca y habla en particular de los armenios, no sólo está dando argumentos para dentro de su país al señalarlos como responsables de la desdicha de los turcos, sino que incita a la militancia antiarmenia de la diáspora turca en todos aquellos países en los que coincide con la diáspora armenia.
La obsesión de Erdogan y las jerarquías de Turquía es borrar de la memoria histórica de la humanidad el genocidio cometido contra los armenios. Lo han logrado con creces dentro de Turquía al hacer que varias generaciones de turcos ignoren la existencia de ese hecho a través de la enseñanza de una historia que tiene desencuentros con la verdad pero satisface el ego nacionalista. Por las dudas, por si algún esquicio quedara, un efectivo artículo301 del Código Penal castiga con prisión cualquier mención a la existencia o reconocimiento de ese genocidio por parte de todo ciudadano turco dentro o fuera de fronteras.
Pero los sectores de pensamiento progresista, los seguidores de los partidos de izquierda, las corrientes del movimiento sindical no solo están creciendo ante el desafío de la crisis sino que reclaman Verdad y Justicia al ir descubriendo que existen páginas oscuras de la historia de su país y que han crecido a la sombra de una historia falsificada y, por tanto mentirosa. El año pasado, pese a la amenaza de aplicación del artículo 301, más de 30 mil turcos notorios firmaron una declaración pidiendo disculpas a los armenios.
En la entrevista mencionada Erdogan insistió en la amistad entre Turquía y Armenia argumentando que los demás países no deberían entrometerse impidiendo que la misma se consolide. “¿Quienes son, quién les dio derecho a inmiscuirse en estos problemas?” – reclamaba ante los micrófonos de la BBC, al tiempo que también acusaba a la Diáspora Armenia de ser la causante del distanciamiento entre ambos países.
Las contradicciones turcas
Turquía esta en medio de un giro diplomático que, de prosperar, involucra un nuevo estado de situación. Su distanciamiento de Israel con intercambio de duros gestos diplomáticos propios del estilo de ambos países, si bien no es un hecho anecdótico tampoco lo es de entidad como para poner en peligro la alianza estratégica entre ambos y a su vez con USA.
Presupone si, la creación de nuevos parámetros de actuación. Dentro de ese triunvirato y pese a su potencialidad Turquía es servidora de la otra parte. Ha tomado conciencia de ello: su ubicación geográfica la hace deseable y en ese intercambio recoge beneficios, pero ahora aspira a tener iniciativa y marcar rumbo a los demás. Los analistas descubren en esto la vigencia del sueño panturánico, que afirman, está aún en los objetivos no declarados de dicho país.
El enojo de Erdogan es porque pese a sus esfuerzos y a los que espera de sus aliados, el tema de los armenios reaparece continuamente y sigue sobre el tapete. .
El monolitismo interno se ha resquebrajado y “los armenios ocultos” comienzan a aparecer reivindicando sus raíces. Las corrientes progresistas reclaman por más libertad en tanto que las organizaciones oscurantistas, como “Lobos Grises”” no ayudan a su gestión de gobierno. Enfriadas las relaciones con sus aliados Turquía debe hacer buena letra: mantiene el contencioso de Chipre incumpliendo resoluciones de la ONU y pese a los requiebros amorosos de algunos países su ingreso a la Unión Europea no se ve claro por el momento Es conciente de que debe modificar sus estructuras, al menos en apariencia, para ser admitido en dicho club y sabe que está imprescindible.
La trilogía que gobierna Turquia se compone con las Fuerzas Armadas que detentan el poder verdadero, el Poder Judicial, dependiente de los militares y la corporación académica, usina ideológica de los “Lobos Grises “ y el erdonokana.
Erdogan se ha lanzado a desarticular esa trama deteniendo a centenares de militares y personas influyentes, integrantes de esa red conspirativa y ahora anuncia que ese elemento intocable redactado por los militares: la constitución, debe ser objeto de mejoras Una nueva constitución dará aire a la sociedad turca, pero deberá lidiar con todo aquello que hasta ahora mantenía bajo la alfombra. Es muy difícil vaticinar ahora que podrá suceder.
Erdogan y su partido enfrentan ahora una situación riesgosa. Turquía firmó los protocolos con Armenia en términos altamente ventajosos para sus intereses y proclamó su deseo de amistad y la apertura de un excepcional período de en las relaciones entre ambas apartes.: incluyen la apertura de fronteras que cerró por iniciativa propia en 1993 sin que mediara conflicto alguno entre ambos paísespero la verdad es que el parlamento turco ni siquiera tiene agendada la discusión acerca de esos protocolos y ya ha vencido el plazo de confirmación de los mismos.
Turquía es intransigente con USA en el caso de que esta llegara a aceptar la existencia del genocidio, pero no tiene reparos en buscar acuerdos con Rusia que ya hace tiempo que lo ha reconocido.
Por último, la furia de Erdogan es porque Turquía sufre los tormentos de la malquerida víctima de la infidelidad: dos de sus aliados tejen un singular romance a sus espaldas.
“Menage a trois”
A comienzos de febrero (04/02/10), el periódico “Yani Mosavat” que ve la luz en Bakú transcribió un informe, más o menos secreto, proveniente de fuentes de inteligencia que no fue desmentido. Pese a la imprecisión de algunos datos hay hechos que se verifican:
Azeerbaidjan recibe de Israel asesoramiento sobre temas de seguridad y armamento en cantidades crecientes, entre ellos llegarán aviones sin piloto en el marco del acuerdo de cooperación militar y de inteligencia que firmaron recientemente lo que incluye una planta de fabricación militar en tierras azeríes. Una muestra expresa de este apoyo son las declaraciones realizadas el pasado año por Simón Pérez reivindicando el Alto Gharabagh para Azerbaidjan. Aliev necesita países que voten a su favor en la ONU y hasta ahora Israel no lo ha hecho.
Todo esto estaría acompañado, según las mismas fuentes, con la compra y el alquiler de terrenos en diversos zonas de Azerbaidjan, algunos de los cuales asegurarían el suministro de agua y otras el control de los posibles gasoductos que pasarán por esa región y a los cuales Israel, por razones estratégicas de seguridad, quiere tener controlados.
Todo esto parecería indicar, de ser cierto. que Azerbaidjan aspira a sustituir a Turquía en su relación con Israel brindándole a ésta importantes concesiones.
Dentro de los planes de inteligencia que se mencionan estaría el de dividir a Turquía e Irán con la creación del Kurdistán utilizando las corrientes kurdas que trabajan en ese sentido. Irán es incontrolable ya y Turquía puede perfilarse en el mismo sentido, y una alianza entre ambos países significaría un peligro para USA e Israel.
Pueden ser hipótesis de estudio o simples planes y nada mas que eso, pero aún así son suficientes para enfurecer a los turcos que se sienten amenazados y engañados, nada menos que por sus aliados y amigos, y hasta hermanos podría decirse.
(*) Periodista y docente (Uruguay)
En BITACORA, Montevideo, Uruguay
Por Garabed Arakelian (*)
¿Porqué el primer ministro turco Erdogan pierde su compostura cuando habla del genocidio armenio? ¿Por qué amenaza a USA y otros países amigos, aliados incluso, cuando la posibilidad de que ellos reconozcan la existencia del genocidio armenio es muy remota?
¿Porqué firma Protocolos con Armenia y luego no los confirma poniendo como objeción principal la devolución de Artzaj (Nagorno Gharabagh) a Azerbaydján, el país hermano a quien defiende? ¿Qué pasa en las relaciones entre Turquía, Azerbaydján e Israel: “menaje a trois” infidelidades y otros etcéteras?
La invención del “enemigo” interno
Coincidentemente con la presencia en Londres del primer ministro de Turquía Recep Tayip Erdogan, el 16 de marzo (2010), se comentaba la existencia de una iniciativa para que el parlamento inglés analizara el reconocimiento del genocidio cometido contra los armenios.
En esa oportunidad el jerarca fue entrevistado por el periodista Husein Alcán, de la sección turca de la BBC, quien le interrogó acerca de los protocolos recientemente firmados por Armenia y Turquía y también por las decisiones en la Cámara de Representantes de USA y los parlamentos de Suecia y Cataluña, reconociendo la existencia del genocidio de los armenios.
Erdogan, que generalmente gasta un estilo de gentleman inglés, bien vestido y sonriente, suele perderlo cuando se trata el tema del genocidio armenio: “En mi país, dijo al periodista de la BBC, viven 170 mil armenios de los cuales 70 mil son ciudadanos turcos, mañana estoy en condiciones de decirles a esos cien mil, a quienes les permitimos estar en nuestro país, que lo abandonen .Y yo puedo hacer eso porque ellos no son mis ciudadanos, yo no estoy obligado a tenerlos en mi tierra “ explicó, ante lo cual el periodista le interrumpió para preguntarle: ¿los deportaría?; y Erdogan respondió terminante: “si continúan y hace falta, claro que sí.”
No es la primera vez que incurre en este tipo de exabruptos: el 16 de mayo de 2009 estando en Varsovia lanzó una amenaza similar anunciando que enviaría al exilio a la comunidad armenia, y a continuación acotó, con sonrisa burlona: “aunque creo que eso sería inhumano”.
Entre estas dos manifestaciones de Erdogan, separadas con un lapso de diez meses- se han producido cambios significativos en el escenario nacional e internacional de dicho país: En Turquía se han agudizado las tensiones sociales. La carestía y el número de desocupados ha crecido y hay gran descontento en los sectores medios.
En la mayor parte del extenso país, preponderantemente rural, la calidad de vida es mala y se mantiene una fuerte y constante corriente migratoria interna dirigida hacia los centros poblados –Ankara, Esmirna, Estambul, etc.- que a veces son destino final o, la mayoría de las veces, un peldaño para salir al exterior con destino diverso, preferentemente Europa y, dentro de ella Alemania, donde hay más de dos millones de turcos, también muchos de ellos sin documentación.
Si el gobierno alemán amenazara con expulsarlos provocaría la reacción de Turquía. Pero Alemania, dentro del panorama actual, no lo hará porque quiere y necesita mantener buenas relaciones con Turquía y porque la enorme mayoría de los emigrantes turcos realiza en dicho país tareas que los alemanes no quieren realizar. Las empresas alemanas también pagan menos a quienes son indocumentados, no tienen calificación laboral o son simplemente extranjeros.
Un hecho similar a lo que pasa en Turquía, donde los emigrantes extranjeros e indocumentados no son solamente los armenios sino que también están, y en elevado número, los búlgaros, albanos, moldavos, etc. que se desempeñan en áreas profesionales de escasa o nula especialización. Todos ellos, incluidos los armenios, en su enorme mayoría realizan tareas que los turcos no realizan y a quienes los empresarios, en tanto pueden hacerlo, prefieren contratar, ya que como en el resto del globo, pagan mucho menos a quienes están en situación ilegal.
Es un mecanismo insidioso que no se explica solamente desde el análisis económico: a los turcos se les explica que son los armenios quienes les sacan los puestos de trabajo y que es por culpa de ellos que deben emigrar. De modo que el turco emigrante, explica la razón de su alejamiento no como una consecuencia de la realidad de su país, sino como una responsabilidad de los armenios.
Cuando Erdogan se va de boca y habla en particular de los armenios, no sólo está dando argumentos para dentro de su país al señalarlos como responsables de la desdicha de los turcos, sino que incita a la militancia antiarmenia de la diáspora turca en todos aquellos países en los que coincide con la diáspora armenia.
La obsesión de Erdogan y las jerarquías de Turquía es borrar de la memoria histórica de la humanidad el genocidio cometido contra los armenios. Lo han logrado con creces dentro de Turquía al hacer que varias generaciones de turcos ignoren la existencia de ese hecho a través de la enseñanza de una historia que tiene desencuentros con la verdad pero satisface el ego nacionalista. Por las dudas, por si algún esquicio quedara, un efectivo artículo301 del Código Penal castiga con prisión cualquier mención a la existencia o reconocimiento de ese genocidio por parte de todo ciudadano turco dentro o fuera de fronteras.
Pero los sectores de pensamiento progresista, los seguidores de los partidos de izquierda, las corrientes del movimiento sindical no solo están creciendo ante el desafío de la crisis sino que reclaman Verdad y Justicia al ir descubriendo que existen páginas oscuras de la historia de su país y que han crecido a la sombra de una historia falsificada y, por tanto mentirosa. El año pasado, pese a la amenaza de aplicación del artículo 301, más de 30 mil turcos notorios firmaron una declaración pidiendo disculpas a los armenios.
En la entrevista mencionada Erdogan insistió en la amistad entre Turquía y Armenia argumentando que los demás países no deberían entrometerse impidiendo que la misma se consolide. “¿Quienes son, quién les dio derecho a inmiscuirse en estos problemas?” – reclamaba ante los micrófonos de la BBC, al tiempo que también acusaba a la Diáspora Armenia de ser la causante del distanciamiento entre ambos países.
Las contradicciones turcas
Turquía esta en medio de un giro diplomático que, de prosperar, involucra un nuevo estado de situación. Su distanciamiento de Israel con intercambio de duros gestos diplomáticos propios del estilo de ambos países, si bien no es un hecho anecdótico tampoco lo es de entidad como para poner en peligro la alianza estratégica entre ambos y a su vez con USA.
Presupone si, la creación de nuevos parámetros de actuación. Dentro de ese triunvirato y pese a su potencialidad Turquía es servidora de la otra parte. Ha tomado conciencia de ello: su ubicación geográfica la hace deseable y en ese intercambio recoge beneficios, pero ahora aspira a tener iniciativa y marcar rumbo a los demás. Los analistas descubren en esto la vigencia del sueño panturánico, que afirman, está aún en los objetivos no declarados de dicho país.
El enojo de Erdogan es porque pese a sus esfuerzos y a los que espera de sus aliados, el tema de los armenios reaparece continuamente y sigue sobre el tapete. .
El monolitismo interno se ha resquebrajado y “los armenios ocultos” comienzan a aparecer reivindicando sus raíces. Las corrientes progresistas reclaman por más libertad en tanto que las organizaciones oscurantistas, como “Lobos Grises”” no ayudan a su gestión de gobierno. Enfriadas las relaciones con sus aliados Turquía debe hacer buena letra: mantiene el contencioso de Chipre incumpliendo resoluciones de la ONU y pese a los requiebros amorosos de algunos países su ingreso a la Unión Europea no se ve claro por el momento Es conciente de que debe modificar sus estructuras, al menos en apariencia, para ser admitido en dicho club y sabe que está imprescindible.
La trilogía que gobierna Turquia se compone con las Fuerzas Armadas que detentan el poder verdadero, el Poder Judicial, dependiente de los militares y la corporación académica, usina ideológica de los “Lobos Grises “ y el erdonokana.
Erdogan se ha lanzado a desarticular esa trama deteniendo a centenares de militares y personas influyentes, integrantes de esa red conspirativa y ahora anuncia que ese elemento intocable redactado por los militares: la constitución, debe ser objeto de mejoras Una nueva constitución dará aire a la sociedad turca, pero deberá lidiar con todo aquello que hasta ahora mantenía bajo la alfombra. Es muy difícil vaticinar ahora que podrá suceder.
Erdogan y su partido enfrentan ahora una situación riesgosa. Turquía firmó los protocolos con Armenia en términos altamente ventajosos para sus intereses y proclamó su deseo de amistad y la apertura de un excepcional período de en las relaciones entre ambas apartes.: incluyen la apertura de fronteras que cerró por iniciativa propia en 1993 sin que mediara conflicto alguno entre ambos paísespero la verdad es que el parlamento turco ni siquiera tiene agendada la discusión acerca de esos protocolos y ya ha vencido el plazo de confirmación de los mismos.
Turquía es intransigente con USA en el caso de que esta llegara a aceptar la existencia del genocidio, pero no tiene reparos en buscar acuerdos con Rusia que ya hace tiempo que lo ha reconocido.
Por último, la furia de Erdogan es porque Turquía sufre los tormentos de la malquerida víctima de la infidelidad: dos de sus aliados tejen un singular romance a sus espaldas.
“Menage a trois”
A comienzos de febrero (04/02/10), el periódico “Yani Mosavat” que ve la luz en Bakú transcribió un informe, más o menos secreto, proveniente de fuentes de inteligencia que no fue desmentido. Pese a la imprecisión de algunos datos hay hechos que se verifican:
Azeerbaidjan recibe de Israel asesoramiento sobre temas de seguridad y armamento en cantidades crecientes, entre ellos llegarán aviones sin piloto en el marco del acuerdo de cooperación militar y de inteligencia que firmaron recientemente lo que incluye una planta de fabricación militar en tierras azeríes. Una muestra expresa de este apoyo son las declaraciones realizadas el pasado año por Simón Pérez reivindicando el Alto Gharabagh para Azerbaidjan. Aliev necesita países que voten a su favor en la ONU y hasta ahora Israel no lo ha hecho.
Todo esto estaría acompañado, según las mismas fuentes, con la compra y el alquiler de terrenos en diversos zonas de Azerbaidjan, algunos de los cuales asegurarían el suministro de agua y otras el control de los posibles gasoductos que pasarán por esa región y a los cuales Israel, por razones estratégicas de seguridad, quiere tener controlados.
Todo esto parecería indicar, de ser cierto. que Azerbaidjan aspira a sustituir a Turquía en su relación con Israel brindándole a ésta importantes concesiones.
Dentro de los planes de inteligencia que se mencionan estaría el de dividir a Turquía e Irán con la creación del Kurdistán utilizando las corrientes kurdas que trabajan en ese sentido. Irán es incontrolable ya y Turquía puede perfilarse en el mismo sentido, y una alianza entre ambos países significaría un peligro para USA e Israel.
Pueden ser hipótesis de estudio o simples planes y nada mas que eso, pero aún así son suficientes para enfurecer a los turcos que se sienten amenazados y engañados, nada menos que por sus aliados y amigos, y hasta hermanos podría decirse.
(*) Periodista y docente (Uruguay)
sábado, 27 de marzo de 2010
Turquía tiene el “Si”: los protocolos y sus contramarchas
La Hoja de Ruta implica la normalización de las relaciones bilaterales entre la Republica de Armenia y la Republica de Turquía.
Como se viene barajando; a cambio de la apertura fronteriza que Turquía cerro unilateralmente en 1993 en apoyo a Azerbaijan a causa de la guerra con Armenia y Karabagh, Armenia tiene que reconocer la perdida definitiva de los territorios que fueron expropiados y vaciados por medio del genocidio de 1915 y de las arremetidas posteriores como las de 1918 y 1920 (esta ultima Kemalista), tiene que acelerar la solución del conflicto por Nagorno Karabagh a favor de Azerbaijan y tiene que dejar de reclamar por el reconocimiento internacional del genocidio; esta ultima se haría como dicen los protocolos con una comisión mixta de historiadores que pasara a realizar una relectura de los sucesos con todo lo que ello implicaría.
En cuanto a la apertura fronteriza; la camarilla que apoya al presidente Sarkissian es la que comercializa los productos de primera necesidad en Armenia, por lo tanto la importación de estos productos directamente vía Turquía abarataría los costes de fletes y, también, los aranceles aduaneros. En este punto, si se abre la frontera con Turquía el mercado interno armenio no seria tan dependiente de Georgia en cuanto a su aprovisionamiento.
En la apertura fronteriza esta la jugada del gobierno armenio, pensando que por medio de ella va a poder fortalecerse económicamente. A pesar de este razonamiento, los supuestos beneficios económicos son inciertos, ya que Turquía puede, al igual que Georgia, establecer impuestos aduaneros altos. Esto podría ser contrarrestado (tranquilamente) normalizando las relaciones con Azerbaijan, en la que Armenia seria intermediaria entre el comercio, también, de los dos países aliados. O sea, la normalización de las relaciones con Turquía, pueden derivar tranquilamente en la consiguiente normalización con Azerbaijan. Pensando en como termino el gobierno de Ter-Petrossian por buscar una solución global al conflicto, es fundamental para el gobierno armenio tratar las dos cosas por separado.
Tampoco hay que olvidarse del dominio de las grandes empresas moscovitas sobre las telecomunicaciones, el trasporte y la energía, ellos también presionan para ver las fronteras abiertas. Ellos son los que están implicados en la supuesta venta de energía eléctrica a Turquía y de la puesta a punto de los sistemas de trasporte de carga y personas al vecino país. Este punto es uno de los ejerce gran presión sobre el gobierno armenio; la dependencia económica de Moscu.
En cuanto a la ratificación fronteriza; el estado Turco, desde el genocidio en adelante, nunca reconoció al pueblo armenio como una entidad capaz de representarse con voz propia, solo cabía su eliminación. Esto lo demuestran lo distintos tratados que van desde Sevres y la necesidad de crear un hogar nacional armenio (el único que posee la rubrica de delegados armenios), el tratado de Kars por la que Turquía se sigue anexando territorios como Aní, el tratado de Lausana en la que se dejan de lado los compromisos contraídos en Sevres sin el consentimiento del pueblo armenio, el tratado de Brest-Litovsk por la que en convenio entre el Estado Turco y la Unión Soviética se decide la anexión a Turquía de las provincias armenias de Kars y Ardahán, al igual que el tratado Ruso-Turco. En los mismos el pueblo armenio fue perdiendo vastos territorios masacrando su voluntad, por lo tanto hoy Turquía quiere legalizar sus anexiones.
Para los armenios representa la perdida definitiva de los territorios históricos (monte Ararat). Pero hay que tener en cuanta, que significa para Turquía la ratificación fronteriza. Pensando en la disparidad de fuerzas, de un estado entre los mas poderosos del mundo y en otro, como el armenio, altamente subdesarrollado.
En el caso de Karabagh, Azerbaijan encuentra en Turquía el único socio capaz de presionar a las potencias para que Armenia devuelva los territorios liberados. La retórica belicista y los distintos incidentes en la línea de contacto, solo demuestran la impotencia política del gobierno azerí a la hora de presionar por la devolución pacifica de los territorios. Esto quedo demostrado cuando Azerbaijan llevo el problema a las Naciones Unidas, la votación a favor de la integridad territorial del mismo quedo vetada por las potencias.
La plata invertida por las grandes compañías europeas, rusas y norteamericanas en los proyectos petroleros azeríes y, más que todo, la necesidad de combustible hacen que la presión se traduzca en la no guerra. A esto se suma las grandes regalías petroleras del gobierno azerí que no querrían guerra en un momento de bonanza económica. Su reacción ante una crisis social podría ser otra.
En cuanto al reconocimiento internacional del genocidio, la misma es un logro de la diáspora. Ya que fue la misma, la única que mantuvo viva la causa a nivel internacional. Este punto plantea un grave dilema moral, por que el gobierno de Armenia pasa a negociar con logros que no le pertenecen. No hay que olvidarse del llamado que hizo el gobierno turco, en varias oportunidades y una vez firmados los protocolos, para que se conformara la comisión de historiadores. Esta situación la mantiene muy activa con los protocolos y a la vez muy pendiente de lo que sucede en el exterior.
La diáspora mantuvo viva la causa, algunos países lo reconocieron por tener en sus países comunidades armenias y otros por disputas de intereses con Turquía.
Conclusión: Mientras que en un primer momento Turquía presiono drásticamente a Armenia que hasta que no retirara las tropas de Karabagh no firmaría los protocolos (precondición esencial para la firma de los mismos, al igual que la comisión de historiadores). En una segunda etapa, la presionada fue Turquía y no por los armenios. Estas ultimas semanas el “genocidio armenio” fue reconocido por el gobierno de Gales, por el parlamento Sueco, por la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, por el parlamento de Cataluña (por la que se insta a España a seguir el mismo camino), y a su vez se esta tratando la misma medida en el parlamento del Reino Unido.
La apuesta Europea y Norteamericano es muy inteligente, ya que el plazo estipulado retóricamente ya se esta por cumplir y ahora resta esperar la respuesta Turca, ya que retirando sus embajadores de los países que reconocieron el genocidio y sumado a las amenazas no la llevan a ningún lado. Las cosas se le complican en la medida que el reconocimiento internacional del genocidio abarque a cada vez más países y sobretodo a las potencias (Europa, EEUU). Turquía no esta dispuesta a cargar con el estigma, para la que es fundamental la comisión de historiadores, ya que por medio de la misma puede relativizar los hechos y evitar de esta manera las sanciones correspondientes.
Por otro lado, el dominio de las grandes compañías rusas de la economía armenia que harían negocios muy importantes con la apertura fronteriza y sumada a la gran determinación con la que asumió el proceso de firma de los protocolos el gobierno armenio; hacen que los mismos no corran peligro de ser ratificados; es por eso que Turquía tiene el Si; ya que es la menos permeable a las presiones del exterior.
En otro orden; cabe el interrogante si Europa quiere realmente a Turquía en la Unión y si esta dispuesta realmente en hacerle pagar el precio político del reconocimiento del genocidio. Turquía representa para la Unión Europea no solo la necesidad de abastecerse de mano de obra barata, sino el paso seguro de futuros oleoductos que la conecten con Azerbaijan. Entonces, la firma de los protocolos no solo representaría la normalización de las relaciones entre los dos países, sino que tranquilamente pueden serlo también con Azerbaijan en un futuro no muy lejano. Pero para el gobierno Armenio tratar los dos temas juntos es un grabe riesgo.
ANDRES MINASSIAN, U.J.A. CORDOBA.
Como se viene barajando; a cambio de la apertura fronteriza que Turquía cerro unilateralmente en 1993 en apoyo a Azerbaijan a causa de la guerra con Armenia y Karabagh, Armenia tiene que reconocer la perdida definitiva de los territorios que fueron expropiados y vaciados por medio del genocidio de 1915 y de las arremetidas posteriores como las de 1918 y 1920 (esta ultima Kemalista), tiene que acelerar la solución del conflicto por Nagorno Karabagh a favor de Azerbaijan y tiene que dejar de reclamar por el reconocimiento internacional del genocidio; esta ultima se haría como dicen los protocolos con una comisión mixta de historiadores que pasara a realizar una relectura de los sucesos con todo lo que ello implicaría.
En cuanto a la apertura fronteriza; la camarilla que apoya al presidente Sarkissian es la que comercializa los productos de primera necesidad en Armenia, por lo tanto la importación de estos productos directamente vía Turquía abarataría los costes de fletes y, también, los aranceles aduaneros. En este punto, si se abre la frontera con Turquía el mercado interno armenio no seria tan dependiente de Georgia en cuanto a su aprovisionamiento.
En la apertura fronteriza esta la jugada del gobierno armenio, pensando que por medio de ella va a poder fortalecerse económicamente. A pesar de este razonamiento, los supuestos beneficios económicos son inciertos, ya que Turquía puede, al igual que Georgia, establecer impuestos aduaneros altos. Esto podría ser contrarrestado (tranquilamente) normalizando las relaciones con Azerbaijan, en la que Armenia seria intermediaria entre el comercio, también, de los dos países aliados. O sea, la normalización de las relaciones con Turquía, pueden derivar tranquilamente en la consiguiente normalización con Azerbaijan. Pensando en como termino el gobierno de Ter-Petrossian por buscar una solución global al conflicto, es fundamental para el gobierno armenio tratar las dos cosas por separado.
Tampoco hay que olvidarse del dominio de las grandes empresas moscovitas sobre las telecomunicaciones, el trasporte y la energía, ellos también presionan para ver las fronteras abiertas. Ellos son los que están implicados en la supuesta venta de energía eléctrica a Turquía y de la puesta a punto de los sistemas de trasporte de carga y personas al vecino país. Este punto es uno de los ejerce gran presión sobre el gobierno armenio; la dependencia económica de Moscu.
En cuanto a la ratificación fronteriza; el estado Turco, desde el genocidio en adelante, nunca reconoció al pueblo armenio como una entidad capaz de representarse con voz propia, solo cabía su eliminación. Esto lo demuestran lo distintos tratados que van desde Sevres y la necesidad de crear un hogar nacional armenio (el único que posee la rubrica de delegados armenios), el tratado de Kars por la que Turquía se sigue anexando territorios como Aní, el tratado de Lausana en la que se dejan de lado los compromisos contraídos en Sevres sin el consentimiento del pueblo armenio, el tratado de Brest-Litovsk por la que en convenio entre el Estado Turco y la Unión Soviética se decide la anexión a Turquía de las provincias armenias de Kars y Ardahán, al igual que el tratado Ruso-Turco. En los mismos el pueblo armenio fue perdiendo vastos territorios masacrando su voluntad, por lo tanto hoy Turquía quiere legalizar sus anexiones.
Para los armenios representa la perdida definitiva de los territorios históricos (monte Ararat). Pero hay que tener en cuanta, que significa para Turquía la ratificación fronteriza. Pensando en la disparidad de fuerzas, de un estado entre los mas poderosos del mundo y en otro, como el armenio, altamente subdesarrollado.
En el caso de Karabagh, Azerbaijan encuentra en Turquía el único socio capaz de presionar a las potencias para que Armenia devuelva los territorios liberados. La retórica belicista y los distintos incidentes en la línea de contacto, solo demuestran la impotencia política del gobierno azerí a la hora de presionar por la devolución pacifica de los territorios. Esto quedo demostrado cuando Azerbaijan llevo el problema a las Naciones Unidas, la votación a favor de la integridad territorial del mismo quedo vetada por las potencias.
La plata invertida por las grandes compañías europeas, rusas y norteamericanas en los proyectos petroleros azeríes y, más que todo, la necesidad de combustible hacen que la presión se traduzca en la no guerra. A esto se suma las grandes regalías petroleras del gobierno azerí que no querrían guerra en un momento de bonanza económica. Su reacción ante una crisis social podría ser otra.
En cuanto al reconocimiento internacional del genocidio, la misma es un logro de la diáspora. Ya que fue la misma, la única que mantuvo viva la causa a nivel internacional. Este punto plantea un grave dilema moral, por que el gobierno de Armenia pasa a negociar con logros que no le pertenecen. No hay que olvidarse del llamado que hizo el gobierno turco, en varias oportunidades y una vez firmados los protocolos, para que se conformara la comisión de historiadores. Esta situación la mantiene muy activa con los protocolos y a la vez muy pendiente de lo que sucede en el exterior.
La diáspora mantuvo viva la causa, algunos países lo reconocieron por tener en sus países comunidades armenias y otros por disputas de intereses con Turquía.
Conclusión: Mientras que en un primer momento Turquía presiono drásticamente a Armenia que hasta que no retirara las tropas de Karabagh no firmaría los protocolos (precondición esencial para la firma de los mismos, al igual que la comisión de historiadores). En una segunda etapa, la presionada fue Turquía y no por los armenios. Estas ultimas semanas el “genocidio armenio” fue reconocido por el gobierno de Gales, por el parlamento Sueco, por la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos, por el parlamento de Cataluña (por la que se insta a España a seguir el mismo camino), y a su vez se esta tratando la misma medida en el parlamento del Reino Unido.
La apuesta Europea y Norteamericano es muy inteligente, ya que el plazo estipulado retóricamente ya se esta por cumplir y ahora resta esperar la respuesta Turca, ya que retirando sus embajadores de los países que reconocieron el genocidio y sumado a las amenazas no la llevan a ningún lado. Las cosas se le complican en la medida que el reconocimiento internacional del genocidio abarque a cada vez más países y sobretodo a las potencias (Europa, EEUU). Turquía no esta dispuesta a cargar con el estigma, para la que es fundamental la comisión de historiadores, ya que por medio de la misma puede relativizar los hechos y evitar de esta manera las sanciones correspondientes.
Por otro lado, el dominio de las grandes compañías rusas de la economía armenia que harían negocios muy importantes con la apertura fronteriza y sumada a la gran determinación con la que asumió el proceso de firma de los protocolos el gobierno armenio; hacen que los mismos no corran peligro de ser ratificados; es por eso que Turquía tiene el Si; ya que es la menos permeable a las presiones del exterior.
En otro orden; cabe el interrogante si Europa quiere realmente a Turquía en la Unión y si esta dispuesta realmente en hacerle pagar el precio político del reconocimiento del genocidio. Turquía representa para la Unión Europea no solo la necesidad de abastecerse de mano de obra barata, sino el paso seguro de futuros oleoductos que la conecten con Azerbaijan. Entonces, la firma de los protocolos no solo representaría la normalización de las relaciones entre los dos países, sino que tranquilamente pueden serlo también con Azerbaijan en un futuro no muy lejano. Pero para el gobierno Armenio tratar los dos temas juntos es un grabe riesgo.
ANDRES MINASSIAN, U.J.A. CORDOBA.
sábado, 6 de marzo de 2010
DECILE NO A LOS PROTOCOLOS
Los Protocolos entre Armenia y Turquía, luego de ser firmados el 10 de octubre de 2009 en Zurich por parte de los Cancilleres de ambos países, actualmente están pendientes de ratificación por parte de los Parlamentos de ambos países. Con su actual contenido, dichos Protocolos satisfacen dos precondiciones impuestas por parte de Turquía a Armenia: renunciar a cualquier tipo de reclamo territorial ante Turquía y, en especial, renunciar al objetivo del reconocimiento internacional del Genocidio Armenio. Además, la ratificación de los Protocolos satisface la tercera precondición de Turquía: condicionar las relaciones entre Armenia y Turquía a la cuestión de Artsaj. Envia una carta a los Parlamentarios de la Asamblea Nacional de la República de Armenia exigiéndoles que no ratifiquen estos Protocolos con estos contenidos.
PARA PARTICIPAR INGRESA HACIENDO CLICK AQUI
www.notoprotocols.net/es
http://www.todosxarmenia.com/spip.php?article95
Muchas gracias!
www.todosxarmenia.com
Corresponsal: Julieta Ojunian
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jueves, 14 de enero de 2010
Hoja de Ruta (1)
La “hoja de ruta” se trata a grandes rasgos de la normalización de las relaciones entre Armenia y Turquía. Para tal fin el primer paso que ambos ya dieron es la apertura de las relaciones diplomáticas; sin la cual no podrían llegar a tocarse los temas que a continuación se verán en la famosa “hoja de ruta”.
Los medios mundiales hablan de una reapertura de las relaciones diplomáticas, pero cabe destacar que Armenia como estado autónomo tubo muy pocos contactos con el estado Turco, en primer lugar por negación de la misma Turquía por no recocerles a los Armenios el derecho a existir (los hechos que desembocaron en su independencia) y luego integrada a la URSS, la misma actuó en nombre de Armenia.
La “cuestión armenia” es un problema grande para Turquía, lo sabían las personas que perpetraron los genocidios del Sultanato, los Jóvenes Turcos, Kemal Ataturk y las personas que planearon para 1991 acabar con la cuestión invadiendo Armenia. Cabe destacar que la misma no se realizo por miedo de que se desencadenara la tercera guerra mundial, pero el momento era el preciso por que al igual que en la primera guerra mundial la potencia que influye en gran medida en la zona, Rusia, estaba tambaleando otra vez por una crisis interna.
Así como la “cuestión armenia” fue olvidada y la diáspora fue acallada, hoy a casi cien años por el hecho de que Turquía quiere integrar la Unión Europea y hacerse pasar por un país respetable y civilizado, esta apurado a resolver la cuestión antes de que se cumpla el plazo de la vergüenza. El reconocimiento del genocidio a esta altura es un hecho, lo que quiere hacer el gobierno turco es negociar y reinscribir una historia que le sea mas favorable. Es por tal motivo que la comisión de historiadores que van a reinscribir hechos que ya sucedieron, es una comisión mixta por el hecho que le hace falta a esa historia la rubrica del gobierno Armenio. Con la cuestión resuelta no esta de más decir que Turquía va a tratar de olvidar de nuevo la cuestión, el reconocimiento del genocidio no es una apuesta sincera y esta manchada por cuestiones económicas en cuanto a la entrada a la Unión Europea (la ciudadanía Europea, el movimiento de mano de obra, inversiones y etc.) Turquía solo posee unos pocos Km. cuadrados dentro de Europa y por tal motivo y sin justificación tratan de hacerse pasar por un país Europeo. No esta de más decir que Armenia no va a recibir nada de “arriba” y que el reconocimiento del genocidio sigue en manos de los armenios.
Siguiendo con el tema; cada vez hay mas voces que reclaman por el reconocimiento del mismo, estados que votan leyes, la prensa que difunde los hechos y mas importante todavía, gente que esta escribiendo sobre el tema (no armenios). Acá hay una cuestión, yo tiendo a creer que los Turcos no son muy bienvenidas por las clases medias Europeas no solo por una cuestión xenofobica que resulta la inmigración en masa de gente que parece extraña a sus ojos (culturas y costumbres diametralmente distintas); sino por que en los últimos tiempos son las personas que están viendo el tema del genocidio y tomando conciencia de lo ocurrido. Esta gente es la clase intelectual que escribe y difunde las noticias, y también la que consume los libros (el tema del genocidio pasa a ser escrito por gente Europea y mas importante aun; leída). Yo tiendo a creer que la ciudadanía Europea y norteamericana, no tiene el peso y la influencia que pueden llegar a tener por ejemplo la sudamericana. A Turquía se le dio vuelta el reloj de arena, y trata de cortar por todos los medios el impulso que tiene el tema en Europa (obvio que produce un efecto domino a todo el mundo), por lo tanto tiene que presentar al mundo su versión negociada de los hechos (por que ya es sabido que su versión hace agua por todos lados, ni si quiera explica la diáspora Armenia).
El amistoso de Fútbol fue la farsa perfecta que encontraron ambos mandatarios para hacer refluir sentimientos nacionalistas direccionados a un simple partido (fue solo la nota de color) y por debajo del cual pasaron a ser negociados los temas que se especula que serán tratados. Estas negociaciones no fueron puestas a la luz y por lo tanto se teme que se hagan en base a hechos consumados.
Otra cuestión es la apertura comercial; los sectores que apoyaron al mandatario son los que quieren la misma y, por lo tanto, en detrimento de las economías locales. Una de las bases del sistema es la libertad de comercio, pero siempre en la medida que se proteja las economías que dan muchas veces el mayor numero de empleos como las pequeñas y medianas empresas, y que son el único medio de subsistencia para muchas familias.
El conflicto siempre es planificado, pero esta en las organizaciones políticas, sociales y culturales la denuncia de hechos o sucesos que desencadenen procesos históricos que luego no puedan controlarse. Barak Obama como presidente de los Estados Unidos representa intereses que exceden su persona, por mas que el pueda llegar a tener buenas intenciones en la normalización de las relaciones, no por lo tanto Turquía va a dejar de ser un aliado clave en la región (al fin si le presto las bases para invadir Irak; no recuerdo que le dieron a cambio).
La cuestión Kurda es todavía más difícil que la normalización con Armenia, pero ¿que tienen en común ambas?. Es que los territorios históricos de Armenia están reclamados para el Kurdistan, esta claro que antes que dárselos a los armenios, se lo van a dar a los kurdos; pero yo pienso que no se los van a dar a ninguno de los dos.
La “cuestión armenia” es de las dos la mas fácil de resolver; ya que a Turquía para entrar a la Unión Europea se le pidió como requisito la solución de estos dos casos mencionados, la libertad de expresión (el famoso articulo 301 que no fue todavía derogado) y otras cuestiones. Ninguno de los requisitos más importantes fue resuelto todavía y ni parecen que se van a resolver a corto plazo.
Estados Unidos es el promotor de la entrada de Turquía a la Unión Europea y esta ultima a su vez esta necesitada de mano de obra no calificada; pero hasta que punto es beneficioso para la Unión. Esto lo sabe Turquía por lo tanto presiona por la ayuda que permitiría fortalecer su economía (esto ya se viene hablando hace bastante; como por cuotas) y de esa manera no hacer de la inmigración laboral un fenómeno masivo.
El anuncio de la “hoja de ruta” llega como noticia (las negociaciones es sabido que comenzaron años atrás) unos días antes del 24 de abril de este año (2009), como una esperanza mentirosa de que nuestros antepasados por fin van a tener su reconocimiento. Barak Obama supuestamente los insto a ambos países a llegar "rápidamente" a un acuerdo; no será que el acuerdo ya esta escrito y ahora esperan solo modificar detalles una vez que salga a la luz. Las negociaciones vienen llevándose a cabo en privado y en las que Suiza es mediadora.
La matanza de armenios ocurrió en la época del sultanato (200.000 muertos solo con las matanzas del Sultán Rojo), los Jóvenes Turcos la de 1909 en Adana (30.000 muertos) y la de 1915 hasta el fin de la primera guerra mundial (cerca de 2.000.000), y la de Kemal Ataturk (Esmirna, la Armenia Histórica hasta la Armenia Actual). Pese a los números, para que sea considerado un “genocidio” no se contempla el mismo; sino va a la premeditación de llevar, organizar y ejecutar un plan con la clara intención de eliminar a un grupo humano por cuestiones políticas, sociales, religiosas, culturales u económicas. Por lo tanto los artilugios que esgrimen para llevar la cifra a 3000.000 no los lleva a nada. Lo importante del numero es para corroborar que si hubo mayoría étnica en las tierras reclamadas. También los que argumentan que fueron los Jóvenes Turcos o el Sultán, ya que Kemal Ataturk siguió con el mismo plan (FUE UNA PUJA DE PODER ENTRE LA MISMA CLASE ALTA TURCA). El factor militar se hizo fuerte por el mismo estado de guerra, y el sultán callo por su propio peso. No esta de más decir que hoy sigue teniendo el poder militar una gran influencia en el gobierno, la tan aclamada revolución burguesa nunca llego; la acecinaron.
Otra cuestión es la de “la teoría de la conspiración ruso-armenia” en contra de Turquía, ya esta probado no solo el pago diferenciado que hacían los no musulmanes y el enrolamiento bajo bandera turca de soldados armenios que vivían bajo la bandera turca (solo como engaño para matarlos). Como es de esperar los pocos armenios Búlgaros se presentaron ante el llamado de su gobierno, los armenios rusos también (no solo en las guerras turco-rusas, primera y segunda guerra mundial también) y etc.
Otro de los argumentos que esgrimen en la prensa mundial es el de la “guerra civil” que llevo a que murieran igual numero de musulmanes; es cierto murieron miles de turcos en las guerras, pero solo como responsabilidad de los sucesivos gobiernos Turcos que se pusieron a desplegar grandes proyectos expansionistas para seguir saqueando, y de esa forma poder mantener el aparato represivo imperial intacto. Como comenzaron a ser una carga en los Balcanes, África del Norte, Arabia y en la Armenia; se les fueron serrando las puertas hasta que no tuvieron otra que echarles la culpa a los armenios de los fracasos de su clase gobernante (fue claramente un chivo expiatorio). Los subtitos pagaban los impuestos más gravosos y a cambio no recibían ningún tipo de derechos (eran tratados como animales-seres inferiores). Acá se da una paradoja al mismo tiempo, se trata del poder económico y el nivel de instrucción (autodidacta la mayoría de las veces) que poseía el pueblo armenio; ambas conducieron a un espiral que tubo que ser decapitado.
Las victima no son al azar por más que fue un asesinato masivo y por lo tanto tendiente, por su misma envergadura, a ser difuso en cuanto a los objetivos. Se trato de eliminar a “toda una nación” por motivos económicos, sociales, políticos, culturales, religiosas y etc.
La relación entre Armenia y Turquía luego de estar congeladas bajo el periodo de dominación Soviética; vuelven a un posible cause, pero aparece el fantasma de la guerra por Karabagh. En la misma Armenia sale vencedora y Turquía como castigo, cierra las fronteras de nuevo. En este punto cave destacar que el gobierno de Azerbaiyán, país rico en hidrocarburos, amenazo recientemente con cortar el gas a Turquía si Ankara ignora al Nagorny Karabaj en las discusiones con Yerevan. En este caso se baraja la posibilidad de la retirada de las tropas Armenias del Karabagh, un posible referéndum, la negociación de los territorios ocupados fuera de Karabagh y hasta la posibilidad de un canje por Najidjeván (una parte, no todo).
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, descarto cualquier acuerdo con Armenia, a menos que Erevan resuelva su conflicto con Azerbaiyán, por el Karabagh. Un tercer país condiciona un acuerdo, por territorios que están en disputa entre dos países independientes y autónomos. Ya que se discuten los territorios de Karabagh por que no se discuten los de la Armenia Oriental. Es seguro que ya lo están haciendo, pero para que la anexión de fines de la década del veinte sea definitiva hace falta la rubrica del gobierno Armenio. Cave destacar que; Rusia en 1991 pese a estar en pleno proceso de transición avalo los tratado por el cual Turquía se quedaba con los vilayetos pertenecientes a Armenia (cayo y no fueron ratificados).
El vinculo entre Turquía y Estados Unidos están fuerte, que pese a ser promesa electoral Obama no transformo la palabra matanzas en genocidio. Ya lo reconocieron 42 estados, es un paso importante en un país que se jacta de ser la abanderada de los derechos humanos, la democracia y la ciudadanía (político, civil, social).
Cada vez más países están apoyando la postura Armenia de que se trató de un genocidio, y por eso es frecuente que tengan disputas con Turquía (amenazas). Caso Francia, Canadá y etc.
La apertura de las fronteras es fundamental para darle salida al mar y por lo tanto al comercio a Armenia. Pero en la medida que sea alentadora para la población y no arruine su economía (controlada no para una camarilla, sino para los que dan empleo verdadero a la población). En este punto se agrega la reciente invasión de Rusia a Osetia del Sur y Abjazia; con la apertura comercial también se busca la perdida de mercado de Rusia, para poder equilibrar de nuevo las cosas.
La Hoja de Ruta se caracteriza por una gran ambigüedad respecto al contenido del acuerdo inicial, el mismo abre enormes interrogantes sobre las condiciones en que se efectuarían las negociaciones.
Para Turquía es fundamental que se termine de reconocer el tratado de Kars (septiembre-octubre de 1921) por Armenia. El mismo se realizo para ratificar las fronteras del tratado de Moscú (16 de marzo de 1921). En ellas participaron las tres republicas socialistas caucásicas, con el monitoreo de Rusia y Turquía. Cabe destacar que en el mismo se sigue el derecho de los pueblos a la autodeterminación (derecho poblacional); y que no esta sujeta a cambios por desintegración de la sociedad conformada (el caso Armenio).
En definitiva Georgia se queda con Chavaj, Azerbaiján con Najichevan (autónomo), y Turquía no reconoce la devolución de Aní y de la armenia turca.
A este tratado se contrapone el de Sevres, por el cual los armenios pasan a ser dueños de los territorios usurpados. Cave destacar que es uno de los pocos tratados que fue firmado por un gobierno (armenio) con reconocimiento para hacerlo, la mayoría de los otros tratados fueron decididos por las potencias sin el consentimiento armenio (como ahora con el Karabagh, los mismos no pueden tener representación).
Cave destacar que aunque las tierras reclamadas fueron vaciadas, las mismas atestiguan la presencia cultural armenia a través de monumentos, lapidas, iglesias, fortalezas y etc.
El tratado de Lausana es el que “anula?” a este ultimo, otra vez sin el consentimiento de gobierno armenio.
Turquía jugo siempre a los hechos consumados; en este caso empujo al pueblo armenio a territorios cada vez mas chicos que desembocaron a la lucha por la independencia (la reconoce el tratado de Sevres).
Aunque se busco recuperar los territorios perdidos con la ayuda de las potencias, esta vez (como las otras) miraron para otra parte sin reconocer los derechos del pueblo armenio de recuperar sus territorios históricos.
Hoja de Ruta (2):
A que precio Armenia tiene que abrir sus fronteras, el aislamiento y la negativa a una solución pacifica a la cuestión del Karabagh nos exponen a una larga guerra destructiva.
Tampoco Armenia puede desarrollarse con dos de las fronteras cerradas y una semiabierta por la que pasan el 80% de las importaciones Rusas desde Georgia. Con la frontera abierta con Turquía los precios de las importaciones bajarían, bajarían los fletes (por lo tanto estabilizaría la balanza comercial por la que Armenia tiene tantos inconvenientes; no hay que olvidarse que en Armenia este ultimo año la deuda creció un 15% mas), y forzaría a Georgia a hacer lo mismo con los aranceles aduaneros. Como aspecto negativo, Armenia se vuelve dependiente de la industria Turca, o de las importaciones por Turquía (productos de EEUU, Chinos y etc.). La haría presa de su importaciones, asiéndola presa de sus flujos. Le da más margen de maniobra con Rusia, para rezar a su vez que no se caiga (es un elemento disuasivo, pero siempre esta la duda hasta que punto se va a comprometer; durante la guerra del Karabagh Gorbachov apoyo abiertamente con tropas las matanzas y los éxodos de Shahumian, Gedashen y otros pueblos en donde vivían armenios, cuando la cosa de dio vuelta con Yeltsin el aporte fue solo el alquiler de helicópteros y aviones). A pesar que Rusia no hizo nada por los armenios durante el genocidio, hoy la situación cambio un poco por ser el único pie seguro en el Cáucaso (solo por eso). Rusia esta bien con sus negocios con el petróleo azerí y no va a ir, y no fue a una guerra con Turquía por las tierras que una vez fueron nuestras (hoy menos). Aparte, por tierras que no posee ninguna riqueza partícula (no se va a aventurar a una posible guerra mundial). Fueron con Turquía guerras solo para marcar territorios (negocios), en la que salio victoriosa Rusia (1876-77), lógicamente hasta un nuevo reparto. Turquía y Rusia siempre negociaron entre ellas para repartirse áreas de influencia. El abastecimiento de la base de Grumy es por Turquía, a pesar de la entrega de armas a Armenia y el conflicto por el Karabagh. La entrega de armas supuestamente se hizo en dos ocasiones; en 1997 con un aporte de 1.000.000.000 y en el 2009 con 800.000.000. Aunque la ayuda es muy importante, el presupuesto militar azerí ronda hoy entre los 1.500.000.000 a los 2.000.000.000, mucho mas que las cifras Armenias que rondan solo los 400.000.000 (estas ultimas son anuales). Las potencias no quieren una nueva guerra en el Cáucaso que haga peligrar las grandes sumas invertidas en el oleoducto Bakú-Tiflis-Erzerum-Ceilán. Pero reciben presión tanto de Turquía como de Azerbaijan para que los territorios se devuelvan. El gobierno de Armenia no puede hacer concesiones como la devolución de Lachin y otros puntos importantes como tal vez Kelbajar donde esta el 85% del agua del Karabagh. A su vez Azerbaijan esta muy confiada de poder recuperar todo el Karabagh por la fuerza una vez superada la coyuntura del petróleo o cuando se presente una ocasión como la guerra de Georgia-Rusia en la que Armenia estuvo a un día de quedarse sin combustible (pensando en lo que se gasta en las acciones bélicas como guerra en esos 250 Km. que hay con los azeries). Tal vez lo que quieren sea el Meghri, sin olvidar la propuesta de Paul Google (secretario de estado del presidente Clinton) en la cual se canjeaba el Meghri, las partes que Armenia tiene ocupado fuera del Karabagh, por 3.000.000.000 de dólares, partes del Najichevan (también nuestro, se las regalo Stalin con el Karabagh a Azerbaijan en 1921), Lachin (siguen pensando que es suyo, la ciudad de sus poetas) y el Karabagh propiamente dicho (con el 15% de territorios no recuperados del Karabagh o no?). Las negociaciones de la hoja de ruta son parte del mismo proceso, en como Armenia se va a abrir a los futuros proyectos, de que por la misma pase el oleoducto de Turkmenistan, ya quedo afuera del ya nombrado por presión de Turquía y la propia Azerbaijan. Su salteo de este la perjudicaría, ya que no cobraría peaje por el paso por sus territorios).
No hay que olvidarse de la posición en la que se encuentra Armenia para desarrollarse, un país totalmente dependiente de Rusia. Queda demostrado en la negociación de la hoja de ruta que Rusia mira a otra parte, por el hecho que muchas de las empresas armenias son de capitales propios y la apertura fronteriza le aportaría dividendos por ejemplo al reactor que le vendería energía a Turquía (hay que acordarse que esta planificado la construcción de otro reactor-tendrá alguna relación).
La ratificación de fronteras lamentablemente algún día iba a pasar y no tenemos la fuerza para recuperarlas, si queremos recuperarlas primero hay que comenzar con lo posible Chabaj y el Najichevan (este ultimo menos factible). La cuestión de Chabaj es la mas importante ya que con una guerra por la misma, armenia podría llegar a tomar Batum algún día y conseguir se esa forma una relativa independencia económica. Para hacerlo tiene que cerrar el frente con Azerbaijan. De este modo abriría el camino a la diáspora en cuanto a inversiones directas. El papel de la misma tiene que ser el camino que esta tomando, ser fuertes e influyentes fuera para poder ser un factor disuasivo.
La cuestión del genocidio es la que mas duele, por que si Turquía se digna en reconocerlo siempre va a tener una deuda moral pendiente con los Armenios (por eso es en parte constitutivo de la nación armenia, no solo por los hecho que un día la obligaron o no llevarla a su independencia), la misma sabe que si indemniza, no hace otra cosa que seguir fortaleciendo a la diáspora, en todo esto hay una relación directa entre el poder y la verdad, cuanto genocidios hubo en la historia que ni se hablan, el judío es como si fuera el único, no hay que olvidarse del poder para imponer discursos de verdad, el papel de la diáspora tiene que ser el mismo, no por casualidad el mismo presidente Sarquissian dijo que cada armenio de la diáspora tiene que ser un embajador.
El reconocimiento del genocidio por parte de terceros países se encuentra en su fase final, ya que fueron aprobadas donde hay comunidades Armenias en Diáspora (donde ahí ya hubo), con la entrada de Turquía a la Unión Europea se puede llegar a dar un proceso inverso (tendremos que negociarlo en un futuro-tenemos la fuerza-por que Turquía lo haría-bajo que presión insostenible lo haría?). El genocidio Armenio es una escusa y un pretexto de países como Alemania y Francia que ya están teniendo problemas con la inmigración. No es culpa de los Armenios Franceses como esgrime el gobierno Turco.
Otro punto es que el gobierno armenio quiere negociar con logros que son puramente de la diáspora en cuanto al reconocimiento del genocidio armenio por el Parlamento Europeo, California, Argentina, Uruguay, Francia y etc. En Armenia estuvo prohibida su enseñanza hasta el 50 aniversarios (1965) bajo la URSS.
Al revisar la historia no se hace mas que por lo menos ponerla en un frizer primero y segundo seguir fomentando el negacionismo, por que van a ser los armenios los que no van a querer ir a ver lo archivos (no creo que el gobierno se anime a hacerles el caldo y mandar una comisión-seria el colmo).
Además, Turquía es conciente que mientras se acerquen los cien años, el tema va atener cada vez mas repercusión; con este tratado lo pone al frizer.
El Karabagh es otra republica, por mas que el tratado de la “hoja de ruta” la deja fuera no es un gran inconveniente, la misma no avanza ni retrocede, el status quo nos favorece y mucho, no hay que olvidarse que son 12.000 Km2 (un poco mas seguro) y que Armenia posee solo 30.000 Km2, es mucho, hay que estar concientes de lo que fue la guerra y lo que se consiguió, la misma genero una grave crisis social por la que se fueron en diáspora de 1.000.000 a 1.500.000 de personas (esta ultima debe contemplar a los armenios que vivían en Azerbaijan y no volvieron a Armenia- se fueron directamente a Rusia la mayoría). Se calcula que fueron 18.000 de cada bando. Del lado Armenio la gran mayoría civiles. Acá esta la prueba que representa para un gobierno la guerra, ya que la misma produce la caída y la estabilidad de los regimenes. Azerbaijan durante la guerra tuvo dos golpes de estados, dándole inestabilidad política. Los armenios siempre fueron a las negociaciones de la OSDE (desde 19992) en una posición ventajosa (con territorios conquistados), estaban tomando el Frizuli y Azerbaijan jugaban con el fin o no de la guerra.
Otra cuestión es la que; el Karabagh no posee ningún recurso que haga que Azerbaijan apueste a una guerra con la mentalidad puesta en que va a poder recuperar la inversión en los gastos bélicos. No le representa ninguna ventaja comparativa en mediano y corto plazo a su clase empresarial (casi el gobierno-la que se come la renta petrolera primero y luego otras camarillas).
A los punto de la hoja de ruta, esta el tira y afloje por los temas a negociar en detalle con el paso del tiempo (sobre su interpretación, son muy generales). Puede haber restablecimiento de las relaciones diplomáticas y no apertura fronteriza. Turquía tratara de abrirla cuenta gotas para presionarla (si es que los beneficios son reales, que lo son en los primeros años, a la larga puede arruinar a la industria local). Que feo pasar a depender económicamente de un país que nos intento cargarnos a todos.
La hoja de ruta va a decidir en gran parte esta “coyuntura histórica” en cuanto al petróleo azerí, la entrada de Turquía a la Unión Europea, la solución del conflicto del Karabagh y etc.
La clase gobernante tiene que pensar que plata que seguro hay es momentánea, es mas importante la capacidad de generar recursos y el valor de la tierra (donde se saca gran parte de la misma). Los protocolos, lamentablemente, están a punto de ser ratificados por vía parlamentaria. Su negativa le costaría al gobierno un precio que no esta dispuesto a correr.
Turquía podría haber normalizado las relaciones antes e incluso por más.
Pero acá esta la presión de las organizaciones sociales, políticas, y económicas que son las que “forman opinión” (muestra otra versión a la de los grandes medios de comunicación) fuera del “conflicto planificado” entre el gobierno Armenio y el Turco.
Andrés Minassian, U.J.A. Córdoba.
Los medios mundiales hablan de una reapertura de las relaciones diplomáticas, pero cabe destacar que Armenia como estado autónomo tubo muy pocos contactos con el estado Turco, en primer lugar por negación de la misma Turquía por no recocerles a los Armenios el derecho a existir (los hechos que desembocaron en su independencia) y luego integrada a la URSS, la misma actuó en nombre de Armenia.
La “cuestión armenia” es un problema grande para Turquía, lo sabían las personas que perpetraron los genocidios del Sultanato, los Jóvenes Turcos, Kemal Ataturk y las personas que planearon para 1991 acabar con la cuestión invadiendo Armenia. Cabe destacar que la misma no se realizo por miedo de que se desencadenara la tercera guerra mundial, pero el momento era el preciso por que al igual que en la primera guerra mundial la potencia que influye en gran medida en la zona, Rusia, estaba tambaleando otra vez por una crisis interna.
Así como la “cuestión armenia” fue olvidada y la diáspora fue acallada, hoy a casi cien años por el hecho de que Turquía quiere integrar la Unión Europea y hacerse pasar por un país respetable y civilizado, esta apurado a resolver la cuestión antes de que se cumpla el plazo de la vergüenza. El reconocimiento del genocidio a esta altura es un hecho, lo que quiere hacer el gobierno turco es negociar y reinscribir una historia que le sea mas favorable. Es por tal motivo que la comisión de historiadores que van a reinscribir hechos que ya sucedieron, es una comisión mixta por el hecho que le hace falta a esa historia la rubrica del gobierno Armenio. Con la cuestión resuelta no esta de más decir que Turquía va a tratar de olvidar de nuevo la cuestión, el reconocimiento del genocidio no es una apuesta sincera y esta manchada por cuestiones económicas en cuanto a la entrada a la Unión Europea (la ciudadanía Europea, el movimiento de mano de obra, inversiones y etc.) Turquía solo posee unos pocos Km. cuadrados dentro de Europa y por tal motivo y sin justificación tratan de hacerse pasar por un país Europeo. No esta de más decir que Armenia no va a recibir nada de “arriba” y que el reconocimiento del genocidio sigue en manos de los armenios.
Siguiendo con el tema; cada vez hay mas voces que reclaman por el reconocimiento del mismo, estados que votan leyes, la prensa que difunde los hechos y mas importante todavía, gente que esta escribiendo sobre el tema (no armenios). Acá hay una cuestión, yo tiendo a creer que los Turcos no son muy bienvenidas por las clases medias Europeas no solo por una cuestión xenofobica que resulta la inmigración en masa de gente que parece extraña a sus ojos (culturas y costumbres diametralmente distintas); sino por que en los últimos tiempos son las personas que están viendo el tema del genocidio y tomando conciencia de lo ocurrido. Esta gente es la clase intelectual que escribe y difunde las noticias, y también la que consume los libros (el tema del genocidio pasa a ser escrito por gente Europea y mas importante aun; leída). Yo tiendo a creer que la ciudadanía Europea y norteamericana, no tiene el peso y la influencia que pueden llegar a tener por ejemplo la sudamericana. A Turquía se le dio vuelta el reloj de arena, y trata de cortar por todos los medios el impulso que tiene el tema en Europa (obvio que produce un efecto domino a todo el mundo), por lo tanto tiene que presentar al mundo su versión negociada de los hechos (por que ya es sabido que su versión hace agua por todos lados, ni si quiera explica la diáspora Armenia).
El amistoso de Fútbol fue la farsa perfecta que encontraron ambos mandatarios para hacer refluir sentimientos nacionalistas direccionados a un simple partido (fue solo la nota de color) y por debajo del cual pasaron a ser negociados los temas que se especula que serán tratados. Estas negociaciones no fueron puestas a la luz y por lo tanto se teme que se hagan en base a hechos consumados.
Otra cuestión es la apertura comercial; los sectores que apoyaron al mandatario son los que quieren la misma y, por lo tanto, en detrimento de las economías locales. Una de las bases del sistema es la libertad de comercio, pero siempre en la medida que se proteja las economías que dan muchas veces el mayor numero de empleos como las pequeñas y medianas empresas, y que son el único medio de subsistencia para muchas familias.
El conflicto siempre es planificado, pero esta en las organizaciones políticas, sociales y culturales la denuncia de hechos o sucesos que desencadenen procesos históricos que luego no puedan controlarse. Barak Obama como presidente de los Estados Unidos representa intereses que exceden su persona, por mas que el pueda llegar a tener buenas intenciones en la normalización de las relaciones, no por lo tanto Turquía va a dejar de ser un aliado clave en la región (al fin si le presto las bases para invadir Irak; no recuerdo que le dieron a cambio).
La cuestión Kurda es todavía más difícil que la normalización con Armenia, pero ¿que tienen en común ambas?. Es que los territorios históricos de Armenia están reclamados para el Kurdistan, esta claro que antes que dárselos a los armenios, se lo van a dar a los kurdos; pero yo pienso que no se los van a dar a ninguno de los dos.
La “cuestión armenia” es de las dos la mas fácil de resolver; ya que a Turquía para entrar a la Unión Europea se le pidió como requisito la solución de estos dos casos mencionados, la libertad de expresión (el famoso articulo 301 que no fue todavía derogado) y otras cuestiones. Ninguno de los requisitos más importantes fue resuelto todavía y ni parecen que se van a resolver a corto plazo.
Estados Unidos es el promotor de la entrada de Turquía a la Unión Europea y esta ultima a su vez esta necesitada de mano de obra no calificada; pero hasta que punto es beneficioso para la Unión. Esto lo sabe Turquía por lo tanto presiona por la ayuda que permitiría fortalecer su economía (esto ya se viene hablando hace bastante; como por cuotas) y de esa manera no hacer de la inmigración laboral un fenómeno masivo.
El anuncio de la “hoja de ruta” llega como noticia (las negociaciones es sabido que comenzaron años atrás) unos días antes del 24 de abril de este año (2009), como una esperanza mentirosa de que nuestros antepasados por fin van a tener su reconocimiento. Barak Obama supuestamente los insto a ambos países a llegar "rápidamente" a un acuerdo; no será que el acuerdo ya esta escrito y ahora esperan solo modificar detalles una vez que salga a la luz. Las negociaciones vienen llevándose a cabo en privado y en las que Suiza es mediadora.
La matanza de armenios ocurrió en la época del sultanato (200.000 muertos solo con las matanzas del Sultán Rojo), los Jóvenes Turcos la de 1909 en Adana (30.000 muertos) y la de 1915 hasta el fin de la primera guerra mundial (cerca de 2.000.000), y la de Kemal Ataturk (Esmirna, la Armenia Histórica hasta la Armenia Actual). Pese a los números, para que sea considerado un “genocidio” no se contempla el mismo; sino va a la premeditación de llevar, organizar y ejecutar un plan con la clara intención de eliminar a un grupo humano por cuestiones políticas, sociales, religiosas, culturales u económicas. Por lo tanto los artilugios que esgrimen para llevar la cifra a 3000.000 no los lleva a nada. Lo importante del numero es para corroborar que si hubo mayoría étnica en las tierras reclamadas. También los que argumentan que fueron los Jóvenes Turcos o el Sultán, ya que Kemal Ataturk siguió con el mismo plan (FUE UNA PUJA DE PODER ENTRE LA MISMA CLASE ALTA TURCA). El factor militar se hizo fuerte por el mismo estado de guerra, y el sultán callo por su propio peso. No esta de más decir que hoy sigue teniendo el poder militar una gran influencia en el gobierno, la tan aclamada revolución burguesa nunca llego; la acecinaron.
Otra cuestión es la de “la teoría de la conspiración ruso-armenia” en contra de Turquía, ya esta probado no solo el pago diferenciado que hacían los no musulmanes y el enrolamiento bajo bandera turca de soldados armenios que vivían bajo la bandera turca (solo como engaño para matarlos). Como es de esperar los pocos armenios Búlgaros se presentaron ante el llamado de su gobierno, los armenios rusos también (no solo en las guerras turco-rusas, primera y segunda guerra mundial también) y etc.
Otro de los argumentos que esgrimen en la prensa mundial es el de la “guerra civil” que llevo a que murieran igual numero de musulmanes; es cierto murieron miles de turcos en las guerras, pero solo como responsabilidad de los sucesivos gobiernos Turcos que se pusieron a desplegar grandes proyectos expansionistas para seguir saqueando, y de esa forma poder mantener el aparato represivo imperial intacto. Como comenzaron a ser una carga en los Balcanes, África del Norte, Arabia y en la Armenia; se les fueron serrando las puertas hasta que no tuvieron otra que echarles la culpa a los armenios de los fracasos de su clase gobernante (fue claramente un chivo expiatorio). Los subtitos pagaban los impuestos más gravosos y a cambio no recibían ningún tipo de derechos (eran tratados como animales-seres inferiores). Acá se da una paradoja al mismo tiempo, se trata del poder económico y el nivel de instrucción (autodidacta la mayoría de las veces) que poseía el pueblo armenio; ambas conducieron a un espiral que tubo que ser decapitado.
Las victima no son al azar por más que fue un asesinato masivo y por lo tanto tendiente, por su misma envergadura, a ser difuso en cuanto a los objetivos. Se trato de eliminar a “toda una nación” por motivos económicos, sociales, políticos, culturales, religiosas y etc.
La relación entre Armenia y Turquía luego de estar congeladas bajo el periodo de dominación Soviética; vuelven a un posible cause, pero aparece el fantasma de la guerra por Karabagh. En la misma Armenia sale vencedora y Turquía como castigo, cierra las fronteras de nuevo. En este punto cave destacar que el gobierno de Azerbaiyán, país rico en hidrocarburos, amenazo recientemente con cortar el gas a Turquía si Ankara ignora al Nagorny Karabaj en las discusiones con Yerevan. En este caso se baraja la posibilidad de la retirada de las tropas Armenias del Karabagh, un posible referéndum, la negociación de los territorios ocupados fuera de Karabagh y hasta la posibilidad de un canje por Najidjeván (una parte, no todo).
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, descarto cualquier acuerdo con Armenia, a menos que Erevan resuelva su conflicto con Azerbaiyán, por el Karabagh. Un tercer país condiciona un acuerdo, por territorios que están en disputa entre dos países independientes y autónomos. Ya que se discuten los territorios de Karabagh por que no se discuten los de la Armenia Oriental. Es seguro que ya lo están haciendo, pero para que la anexión de fines de la década del veinte sea definitiva hace falta la rubrica del gobierno Armenio. Cave destacar que; Rusia en 1991 pese a estar en pleno proceso de transición avalo los tratado por el cual Turquía se quedaba con los vilayetos pertenecientes a Armenia (cayo y no fueron ratificados).
El vinculo entre Turquía y Estados Unidos están fuerte, que pese a ser promesa electoral Obama no transformo la palabra matanzas en genocidio. Ya lo reconocieron 42 estados, es un paso importante en un país que se jacta de ser la abanderada de los derechos humanos, la democracia y la ciudadanía (político, civil, social).
Cada vez más países están apoyando la postura Armenia de que se trató de un genocidio, y por eso es frecuente que tengan disputas con Turquía (amenazas). Caso Francia, Canadá y etc.
La apertura de las fronteras es fundamental para darle salida al mar y por lo tanto al comercio a Armenia. Pero en la medida que sea alentadora para la población y no arruine su economía (controlada no para una camarilla, sino para los que dan empleo verdadero a la población). En este punto se agrega la reciente invasión de Rusia a Osetia del Sur y Abjazia; con la apertura comercial también se busca la perdida de mercado de Rusia, para poder equilibrar de nuevo las cosas.
La Hoja de Ruta se caracteriza por una gran ambigüedad respecto al contenido del acuerdo inicial, el mismo abre enormes interrogantes sobre las condiciones en que se efectuarían las negociaciones.
Para Turquía es fundamental que se termine de reconocer el tratado de Kars (septiembre-octubre de 1921) por Armenia. El mismo se realizo para ratificar las fronteras del tratado de Moscú (16 de marzo de 1921). En ellas participaron las tres republicas socialistas caucásicas, con el monitoreo de Rusia y Turquía. Cabe destacar que en el mismo se sigue el derecho de los pueblos a la autodeterminación (derecho poblacional); y que no esta sujeta a cambios por desintegración de la sociedad conformada (el caso Armenio).
En definitiva Georgia se queda con Chavaj, Azerbaiján con Najichevan (autónomo), y Turquía no reconoce la devolución de Aní y de la armenia turca.
A este tratado se contrapone el de Sevres, por el cual los armenios pasan a ser dueños de los territorios usurpados. Cave destacar que es uno de los pocos tratados que fue firmado por un gobierno (armenio) con reconocimiento para hacerlo, la mayoría de los otros tratados fueron decididos por las potencias sin el consentimiento armenio (como ahora con el Karabagh, los mismos no pueden tener representación).
Cave destacar que aunque las tierras reclamadas fueron vaciadas, las mismas atestiguan la presencia cultural armenia a través de monumentos, lapidas, iglesias, fortalezas y etc.
El tratado de Lausana es el que “anula?” a este ultimo, otra vez sin el consentimiento de gobierno armenio.
Turquía jugo siempre a los hechos consumados; en este caso empujo al pueblo armenio a territorios cada vez mas chicos que desembocaron a la lucha por la independencia (la reconoce el tratado de Sevres).
Aunque se busco recuperar los territorios perdidos con la ayuda de las potencias, esta vez (como las otras) miraron para otra parte sin reconocer los derechos del pueblo armenio de recuperar sus territorios históricos.
Hoja de Ruta (2):
A que precio Armenia tiene que abrir sus fronteras, el aislamiento y la negativa a una solución pacifica a la cuestión del Karabagh nos exponen a una larga guerra destructiva.
Tampoco Armenia puede desarrollarse con dos de las fronteras cerradas y una semiabierta por la que pasan el 80% de las importaciones Rusas desde Georgia. Con la frontera abierta con Turquía los precios de las importaciones bajarían, bajarían los fletes (por lo tanto estabilizaría la balanza comercial por la que Armenia tiene tantos inconvenientes; no hay que olvidarse que en Armenia este ultimo año la deuda creció un 15% mas), y forzaría a Georgia a hacer lo mismo con los aranceles aduaneros. Como aspecto negativo, Armenia se vuelve dependiente de la industria Turca, o de las importaciones por Turquía (productos de EEUU, Chinos y etc.). La haría presa de su importaciones, asiéndola presa de sus flujos. Le da más margen de maniobra con Rusia, para rezar a su vez que no se caiga (es un elemento disuasivo, pero siempre esta la duda hasta que punto se va a comprometer; durante la guerra del Karabagh Gorbachov apoyo abiertamente con tropas las matanzas y los éxodos de Shahumian, Gedashen y otros pueblos en donde vivían armenios, cuando la cosa de dio vuelta con Yeltsin el aporte fue solo el alquiler de helicópteros y aviones). A pesar que Rusia no hizo nada por los armenios durante el genocidio, hoy la situación cambio un poco por ser el único pie seguro en el Cáucaso (solo por eso). Rusia esta bien con sus negocios con el petróleo azerí y no va a ir, y no fue a una guerra con Turquía por las tierras que una vez fueron nuestras (hoy menos). Aparte, por tierras que no posee ninguna riqueza partícula (no se va a aventurar a una posible guerra mundial). Fueron con Turquía guerras solo para marcar territorios (negocios), en la que salio victoriosa Rusia (1876-77), lógicamente hasta un nuevo reparto. Turquía y Rusia siempre negociaron entre ellas para repartirse áreas de influencia. El abastecimiento de la base de Grumy es por Turquía, a pesar de la entrega de armas a Armenia y el conflicto por el Karabagh. La entrega de armas supuestamente se hizo en dos ocasiones; en 1997 con un aporte de 1.000.000.000 y en el 2009 con 800.000.000. Aunque la ayuda es muy importante, el presupuesto militar azerí ronda hoy entre los 1.500.000.000 a los 2.000.000.000, mucho mas que las cifras Armenias que rondan solo los 400.000.000 (estas ultimas son anuales). Las potencias no quieren una nueva guerra en el Cáucaso que haga peligrar las grandes sumas invertidas en el oleoducto Bakú-Tiflis-Erzerum-Ceilán. Pero reciben presión tanto de Turquía como de Azerbaijan para que los territorios se devuelvan. El gobierno de Armenia no puede hacer concesiones como la devolución de Lachin y otros puntos importantes como tal vez Kelbajar donde esta el 85% del agua del Karabagh. A su vez Azerbaijan esta muy confiada de poder recuperar todo el Karabagh por la fuerza una vez superada la coyuntura del petróleo o cuando se presente una ocasión como la guerra de Georgia-Rusia en la que Armenia estuvo a un día de quedarse sin combustible (pensando en lo que se gasta en las acciones bélicas como guerra en esos 250 Km. que hay con los azeries). Tal vez lo que quieren sea el Meghri, sin olvidar la propuesta de Paul Google (secretario de estado del presidente Clinton) en la cual se canjeaba el Meghri, las partes que Armenia tiene ocupado fuera del Karabagh, por 3.000.000.000 de dólares, partes del Najichevan (también nuestro, se las regalo Stalin con el Karabagh a Azerbaijan en 1921), Lachin (siguen pensando que es suyo, la ciudad de sus poetas) y el Karabagh propiamente dicho (con el 15% de territorios no recuperados del Karabagh o no?). Las negociaciones de la hoja de ruta son parte del mismo proceso, en como Armenia se va a abrir a los futuros proyectos, de que por la misma pase el oleoducto de Turkmenistan, ya quedo afuera del ya nombrado por presión de Turquía y la propia Azerbaijan. Su salteo de este la perjudicaría, ya que no cobraría peaje por el paso por sus territorios).
No hay que olvidarse de la posición en la que se encuentra Armenia para desarrollarse, un país totalmente dependiente de Rusia. Queda demostrado en la negociación de la hoja de ruta que Rusia mira a otra parte, por el hecho que muchas de las empresas armenias son de capitales propios y la apertura fronteriza le aportaría dividendos por ejemplo al reactor que le vendería energía a Turquía (hay que acordarse que esta planificado la construcción de otro reactor-tendrá alguna relación).
La ratificación de fronteras lamentablemente algún día iba a pasar y no tenemos la fuerza para recuperarlas, si queremos recuperarlas primero hay que comenzar con lo posible Chabaj y el Najichevan (este ultimo menos factible). La cuestión de Chabaj es la mas importante ya que con una guerra por la misma, armenia podría llegar a tomar Batum algún día y conseguir se esa forma una relativa independencia económica. Para hacerlo tiene que cerrar el frente con Azerbaijan. De este modo abriría el camino a la diáspora en cuanto a inversiones directas. El papel de la misma tiene que ser el camino que esta tomando, ser fuertes e influyentes fuera para poder ser un factor disuasivo.
La cuestión del genocidio es la que mas duele, por que si Turquía se digna en reconocerlo siempre va a tener una deuda moral pendiente con los Armenios (por eso es en parte constitutivo de la nación armenia, no solo por los hecho que un día la obligaron o no llevarla a su independencia), la misma sabe que si indemniza, no hace otra cosa que seguir fortaleciendo a la diáspora, en todo esto hay una relación directa entre el poder y la verdad, cuanto genocidios hubo en la historia que ni se hablan, el judío es como si fuera el único, no hay que olvidarse del poder para imponer discursos de verdad, el papel de la diáspora tiene que ser el mismo, no por casualidad el mismo presidente Sarquissian dijo que cada armenio de la diáspora tiene que ser un embajador.
El reconocimiento del genocidio por parte de terceros países se encuentra en su fase final, ya que fueron aprobadas donde hay comunidades Armenias en Diáspora (donde ahí ya hubo), con la entrada de Turquía a la Unión Europea se puede llegar a dar un proceso inverso (tendremos que negociarlo en un futuro-tenemos la fuerza-por que Turquía lo haría-bajo que presión insostenible lo haría?). El genocidio Armenio es una escusa y un pretexto de países como Alemania y Francia que ya están teniendo problemas con la inmigración. No es culpa de los Armenios Franceses como esgrime el gobierno Turco.
Otro punto es que el gobierno armenio quiere negociar con logros que son puramente de la diáspora en cuanto al reconocimiento del genocidio armenio por el Parlamento Europeo, California, Argentina, Uruguay, Francia y etc. En Armenia estuvo prohibida su enseñanza hasta el 50 aniversarios (1965) bajo la URSS.
Al revisar la historia no se hace mas que por lo menos ponerla en un frizer primero y segundo seguir fomentando el negacionismo, por que van a ser los armenios los que no van a querer ir a ver lo archivos (no creo que el gobierno se anime a hacerles el caldo y mandar una comisión-seria el colmo).
Además, Turquía es conciente que mientras se acerquen los cien años, el tema va atener cada vez mas repercusión; con este tratado lo pone al frizer.
El Karabagh es otra republica, por mas que el tratado de la “hoja de ruta” la deja fuera no es un gran inconveniente, la misma no avanza ni retrocede, el status quo nos favorece y mucho, no hay que olvidarse que son 12.000 Km2 (un poco mas seguro) y que Armenia posee solo 30.000 Km2, es mucho, hay que estar concientes de lo que fue la guerra y lo que se consiguió, la misma genero una grave crisis social por la que se fueron en diáspora de 1.000.000 a 1.500.000 de personas (esta ultima debe contemplar a los armenios que vivían en Azerbaijan y no volvieron a Armenia- se fueron directamente a Rusia la mayoría). Se calcula que fueron 18.000 de cada bando. Del lado Armenio la gran mayoría civiles. Acá esta la prueba que representa para un gobierno la guerra, ya que la misma produce la caída y la estabilidad de los regimenes. Azerbaijan durante la guerra tuvo dos golpes de estados, dándole inestabilidad política. Los armenios siempre fueron a las negociaciones de la OSDE (desde 19992) en una posición ventajosa (con territorios conquistados), estaban tomando el Frizuli y Azerbaijan jugaban con el fin o no de la guerra.
Otra cuestión es la que; el Karabagh no posee ningún recurso que haga que Azerbaijan apueste a una guerra con la mentalidad puesta en que va a poder recuperar la inversión en los gastos bélicos. No le representa ninguna ventaja comparativa en mediano y corto plazo a su clase empresarial (casi el gobierno-la que se come la renta petrolera primero y luego otras camarillas).
A los punto de la hoja de ruta, esta el tira y afloje por los temas a negociar en detalle con el paso del tiempo (sobre su interpretación, son muy generales). Puede haber restablecimiento de las relaciones diplomáticas y no apertura fronteriza. Turquía tratara de abrirla cuenta gotas para presionarla (si es que los beneficios son reales, que lo son en los primeros años, a la larga puede arruinar a la industria local). Que feo pasar a depender económicamente de un país que nos intento cargarnos a todos.
La hoja de ruta va a decidir en gran parte esta “coyuntura histórica” en cuanto al petróleo azerí, la entrada de Turquía a la Unión Europea, la solución del conflicto del Karabagh y etc.
La clase gobernante tiene que pensar que plata que seguro hay es momentánea, es mas importante la capacidad de generar recursos y el valor de la tierra (donde se saca gran parte de la misma). Los protocolos, lamentablemente, están a punto de ser ratificados por vía parlamentaria. Su negativa le costaría al gobierno un precio que no esta dispuesto a correr.
Turquía podría haber normalizado las relaciones antes e incluso por más.
Pero acá esta la presión de las organizaciones sociales, políticas, y económicas que son las que “forman opinión” (muestra otra versión a la de los grandes medios de comunicación) fuera del “conflicto planificado” entre el gobierno Armenio y el Turco.
Andrés Minassian, U.J.A. Córdoba.
La Corte Constitucional de Armenia se pronunció sobre los protocolos entre Armenia y Turquía
Comunicado del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
14 de Enero de 2010
El 12 de enero del 2010, la Corte Constitucional de la República de Armenia examinó la constitucionalidad de las responsabilidades contraídas por Armenia a través de los Protocolos firmados para normalizar las relaciones armenio-turcas.
Desde un inicio, para el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica fueron inaceptables los tres puntos principales de los Protocolos considerados precondiciones que tienden a: obstaculizar el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio; legitimizan las actuales fronteras entre Armenia y Turquía; y normalizar las relaciones entre Armenia y Turquía, con la resolución del conflicto de Nagorno Karabagh a favor de Azerbaiján.
A pesar de que la Corte declaró la constitucionalidad de estos documentos, resulta importante destacar las observaciones realizadas. Las mismas, que detallaremos a continuación, formulan ciertos condicionamientos para el Poder Ejecutivo a la hora de querer concretar la implementación del acuerdo.
En primer término, la decisión de la Corte Constitucional indica asimismo que la firma de los Protocolos es el resultado de la impericia del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Armenia. Por otro lado, en sus argumentaciones jurídicas la Corte Constitucional señala que el establecimiento de las relaciones con Turquía deberá tener carácter estrictamente diplomático, y en términos generales acepta la apertura de las fronteras entre Armenia y Turquía. Además, la Corte Constitucional hace referencia a las preocupaciones mencionadas y provee de bases legales suficientes para que Armenia pueda expresar sus reservas en relación a los puntos de los Protocolos.
Específicamente, la Corte Constitucional adoptó una decisión por la cual los Protocolos son considerados acuerdos bilaterales entre Armenia y Turquía, y además la República de Armenia no podrá tomar ninguna responsabilidad en nombre de una tercera parte. Esto, es en referencia a la cuestión de Nagorno Karabagh.
En relación al Genocidio Armenio, ninguna responsabilidad asumida por parte de Armenia podrá contrariar lo dispuesto por el preámbulo de la Constitución de la República de Armenia ni el punto 11º de la Declaración de la Independencia de Armenia. Es decir, que la República de Armenia apoya el reconocimiento internacional del Genocidio de Armenios en el Imperio Otomano y en Armenia Occidental.
La definición jurídica de las fronteras bilaterales entre Armenia y Turquía no puede establecerse a través de estos Protocolos. La cuestión de las fronteras permanece abierta. La misma podrá resolverse únicamente en base a la Constitución y a la legislación de la República de Armenia, a través de un acuerdo bilateral a ser analizado en un futuro.
En base a estas consideraciones jurídicas, el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica afirma que las mismas pueden neutralizar los peligros expresados en los Protocolos si al momento de la ratificación de los mismos, según lo expresado por la Corte Constitucional, y en concordancia con el Derecho Internacional, se conviertan en parte integrante de los Protocolos ratificados.
Reafirmamos que la normalización de las relaciones armenio-turcas no debe poner en peligro los intereses nacionales y estatales de Armenia, y no vulnere los justos derechos de generaciones de armenios.
Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
Oficina Central: Armenia 1366C1414 DKD Buenos Aires -República Argentina-
TELFAX (5411) 4775-7595 / 7494 Interno 15
EMAIL: consejonacionalarmenio@cna.org.ar cna@cna.org.arwww.cna.org.ar
14 de Enero de 2010
El 12 de enero del 2010, la Corte Constitucional de la República de Armenia examinó la constitucionalidad de las responsabilidades contraídas por Armenia a través de los Protocolos firmados para normalizar las relaciones armenio-turcas.
Desde un inicio, para el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica fueron inaceptables los tres puntos principales de los Protocolos considerados precondiciones que tienden a: obstaculizar el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio; legitimizan las actuales fronteras entre Armenia y Turquía; y normalizar las relaciones entre Armenia y Turquía, con la resolución del conflicto de Nagorno Karabagh a favor de Azerbaiján.
A pesar de que la Corte declaró la constitucionalidad de estos documentos, resulta importante destacar las observaciones realizadas. Las mismas, que detallaremos a continuación, formulan ciertos condicionamientos para el Poder Ejecutivo a la hora de querer concretar la implementación del acuerdo.
En primer término, la decisión de la Corte Constitucional indica asimismo que la firma de los Protocolos es el resultado de la impericia del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Armenia. Por otro lado, en sus argumentaciones jurídicas la Corte Constitucional señala que el establecimiento de las relaciones con Turquía deberá tener carácter estrictamente diplomático, y en términos generales acepta la apertura de las fronteras entre Armenia y Turquía. Además, la Corte Constitucional hace referencia a las preocupaciones mencionadas y provee de bases legales suficientes para que Armenia pueda expresar sus reservas en relación a los puntos de los Protocolos.
Específicamente, la Corte Constitucional adoptó una decisión por la cual los Protocolos son considerados acuerdos bilaterales entre Armenia y Turquía, y además la República de Armenia no podrá tomar ninguna responsabilidad en nombre de una tercera parte. Esto, es en referencia a la cuestión de Nagorno Karabagh.
En relación al Genocidio Armenio, ninguna responsabilidad asumida por parte de Armenia podrá contrariar lo dispuesto por el preámbulo de la Constitución de la República de Armenia ni el punto 11º de la Declaración de la Independencia de Armenia. Es decir, que la República de Armenia apoya el reconocimiento internacional del Genocidio de Armenios en el Imperio Otomano y en Armenia Occidental.
La definición jurídica de las fronteras bilaterales entre Armenia y Turquía no puede establecerse a través de estos Protocolos. La cuestión de las fronteras permanece abierta. La misma podrá resolverse únicamente en base a la Constitución y a la legislación de la República de Armenia, a través de un acuerdo bilateral a ser analizado en un futuro.
En base a estas consideraciones jurídicas, el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica afirma que las mismas pueden neutralizar los peligros expresados en los Protocolos si al momento de la ratificación de los mismos, según lo expresado por la Corte Constitucional, y en concordancia con el Derecho Internacional, se conviertan en parte integrante de los Protocolos ratificados.
Reafirmamos que la normalización de las relaciones armenio-turcas no debe poner en peligro los intereses nacionales y estatales de Armenia, y no vulnere los justos derechos de generaciones de armenios.
Consejo Nacional Armenio de Sudamérica
Oficina Central: Armenia 1366C1414 DKD Buenos Aires -República Argentina-
TELFAX (5411) 4775-7595 / 7494 Interno 15
EMAIL: consejonacionalarmenio@cna.org.ar cna@cna.org.arwww.cna.org.ar
domingo, 6 de diciembre de 2009
Turquía desiste de normalizar relaciones con Armenia
RIA Novosti. El ministro turco de Exteriores, Ahmet Davutoglu, anunció que Turquía no ratificará los protocolos firmados con Armenia para establecer las relaciones diplomáticas y normalizar las relaciones bilaterales hasta que sea arreglado el conflicto de Alto Karabaj y las tropas armenias abandonen los territorios azerbaiyanos ocupados.
El canciller turco hizo estas declaraciones durante un encuentro con su homólogo azerbaiyano, Elmar Mamediarov, en el marco de la reunión del Consejo de Ministros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que estos días se celebra en Atenas, Grecia.
"Al resaltar la importancia del arreglo del conflicto armenio-azerbaiyano en torno a Alto Karabaj para garantizar la paz y la seguridad en la región, Davutoglu señaló que la ratificación de los protocolos entre Armenia y Turquía y su consiguiente cumplimiento serán posibles solo después de que Armenia se retire de los territorios azerbaiyanos ocupados", dice una nota de la Cancillería azerbaiyana.
Según el comunicado, Mamediarov aprovechó la reunión con su par turco para informarle sobre el estado actual de las negociaciones sobre Alto Karabaj. Además, los ministros intercambiaron opiniones sobre las relaciones turco-azerbaiyanas, la situación en la región y otros asuntos de carácter internacional.
Al término del encuentro, Davutoglu invitó al canciller azerbaiyano a realizar una visita oficial a Turquía. Se prevé que el viaje podría realizarse a finales de este mes de diciembre.
El conflicto de Alto Karabaj comenzó en 1988, cuando ese enclave poblado en su mayoría por armenios, proclamó su independencia con miras a escindirse de Azerbaiyán y unirse con Armenia.
Tras un referéndum en 1999 comenzaron operaciones militares de gran escala a consecuencia de las cuales Azerbaiyán perdió el control sobre Alto Karabaj y siete distritos adyacentes. En 1994 Armenia y Azerbaiyán pusieron fin a las hostilidades tras firmar un alto al fuego.
Azerbaiyán insiste en la conservación de su integridad territorial, mientras que Armenia defiende los intereses de la república secesionista.
Gracias a Radio Arax
Gracias a Radio Arax
domingo, 22 de noviembre de 2009
Armenian Government Rejects ARF Bill Criminalizing Genocide Denial
By Asbarez Staff on Nov 16th, 2009 and filed under Armenia, Featured Story, International, News, Top Stories, Turkey, Turkey-Armenia Protocols.
Legislation Aimed at Curbing Consequences of Turkey’s Historical Commission
YEREVAN (RFE/RL)–A key committee of the National Assembly effectively rejected on Friday a proposal by the opposition Armenian Revolutionary Federation to criminalize public statements denying that the Armenian Genocide.
Armenia’s Criminal Code already carries heavy fines and up to four years’ imprisonment for public denial of genocides and “other crimes against humanity.” An amendment tabled by the ARF last month would extend the maximum punishment to five years and apply it to anyone “denying, playing down, approving or justifying the genocide of Armenians in Ottoman Turkey and Western Armenia.”
The bill is directly connected with the recent agreements to normalize Armenia’s relations with Turkey that have been strongly condemned by the party. They ARF says it is specifically directed against a Turkish-Armenian “subcommission” of historians envisaged by one of the agreements.
The commission would be tasked with studying the extermination of the Ottoman Empire’s indigenous Armenian population. The ARF and other critics of the deal say the very existence of such a body would call into question the fact of the genocide, a claim denied by Armenia’s authorities.
In a written opinion submitted to the Armenian parliament committee on legal affairs this week, the Ministry of Justice objected to the ARF bill and essentially upheld the existing Criminal Code clause relating to genocide denial. The committee on Friday postponed the bill’s consideration by at least two months, meaning that the proposed amendment will not reach the parliament floor before February. The committee chairman, David Harutiunian, made no secret of his strong opposition to the measure, saying that it would create “extremely serious problems” in the ongoing Turkish-Armenian negotiations. He said its passage would lead the Turkish authorities to resume heavy enforcement of a controversial law that makes it a crime to “insult the Turkish nation.” The law, superficially amended last year, has been used in the prosecution of prominent Turks who have questioned the official Turkish version of the events of 1915.
Harutiunian also argued that amendment drafted by the ARF was unnecessary because “Armenia’s position on this issue is so strong that we don’t need any additional tools of defense in the shape of criminal liability,” the former justice minister said at a committee meeting. “The stronger party doesn’t need such tools.”“I don’t see that confidence about our strength,” Vahan Hovannisian, the leader of the ARF faction in the parliament, countered, referring to President Serzh Sarkisian’s conciliatory policy towards Turkey. He said the October 10 signing of the Turkish-Armenian protocols in Zurich was “a sign of weakness” on the part of Yerevan.
Legislation Aimed at Curbing Consequences of Turkey’s Historical Commission
YEREVAN (RFE/RL)–A key committee of the National Assembly effectively rejected on Friday a proposal by the opposition Armenian Revolutionary Federation to criminalize public statements denying that the Armenian Genocide.
Armenia’s Criminal Code already carries heavy fines and up to four years’ imprisonment for public denial of genocides and “other crimes against humanity.” An amendment tabled by the ARF last month would extend the maximum punishment to five years and apply it to anyone “denying, playing down, approving or justifying the genocide of Armenians in Ottoman Turkey and Western Armenia.”
The bill is directly connected with the recent agreements to normalize Armenia’s relations with Turkey that have been strongly condemned by the party. They ARF says it is specifically directed against a Turkish-Armenian “subcommission” of historians envisaged by one of the agreements.
The commission would be tasked with studying the extermination of the Ottoman Empire’s indigenous Armenian population. The ARF and other critics of the deal say the very existence of such a body would call into question the fact of the genocide, a claim denied by Armenia’s authorities.
In a written opinion submitted to the Armenian parliament committee on legal affairs this week, the Ministry of Justice objected to the ARF bill and essentially upheld the existing Criminal Code clause relating to genocide denial. The committee on Friday postponed the bill’s consideration by at least two months, meaning that the proposed amendment will not reach the parliament floor before February. The committee chairman, David Harutiunian, made no secret of his strong opposition to the measure, saying that it would create “extremely serious problems” in the ongoing Turkish-Armenian negotiations. He said its passage would lead the Turkish authorities to resume heavy enforcement of a controversial law that makes it a crime to “insult the Turkish nation.” The law, superficially amended last year, has been used in the prosecution of prominent Turks who have questioned the official Turkish version of the events of 1915.
Harutiunian also argued that amendment drafted by the ARF was unnecessary because “Armenia’s position on this issue is so strong that we don’t need any additional tools of defense in the shape of criminal liability,” the former justice minister said at a committee meeting. “The stronger party doesn’t need such tools.”“I don’t see that confidence about our strength,” Vahan Hovannisian, the leader of the ARF faction in the parliament, countered, referring to President Serzh Sarkisian’s conciliatory policy towards Turkey. He said the October 10 signing of the Turkish-Armenian protocols in Zurich was “a sign of weakness” on the part of Yerevan.
sábado, 21 de noviembre de 2009
Sassounian: Turkish Officials Admit to Playing Games with Protocols
https://bl2prd0102.outlook.com/owa/redir.aspx?C=b4f58563935e4ebf8000b1849c46a468&URL=http%3a%2f%2fwww.armenianweekly.com%2f2009%2f11%2f17%2fsassounian-turkish-officials-admit-to-playing-games-with-protocols%2f
With each passing day, the games Turkish officials have been playing with the protocols are becoming more obvious and ridiculous.
Throughout the long months of negotiations, I repeatedly warned that Turkish officials were not sincere in their announced intention of opening the border with Armenia and establishing diplomatic relations. By acting as if they were seeking reconciliation with Armenia, Turkish leaders simply wanted to prevent further acknowledgment of the Armenian Genocide by third countries, extract maximum concessions from Armenia on Artsakh (Karabagh), and block future territorial demands from Turkey.
Turkey first dragged out the negotiations until right before April 24 to preclude President Obama from keeping his promise on recognizing the Armenian Genocide. The protocols were finally signed on Oct. 10, to ensure that Armenian President Sarkisian went to Turkey to attend the soccer match between the national teams of the two countries.
Meanwhile, Turkey’s leaders repeatedly announced that they would not open the border and their parliament would not ratify the protocols until Armenia returned Artsakh to Azerbaijan—even though there was no such requirement in the signed documents. More than a month has now passed since the signing of the protocols in Zurich, but there are no signs that the Turkish Parliament will ratify them anytime soon.
Just before signing the protocols, Turkish President Abdullah Gul and Foreign Minister Ahmet Davutoglu traveled to Azerbaijan to pledge once again that they had no intention of opening the border with Armenia until Artsakh was returned to Azerbaijan.
As if these outrageous preconditions were not sufficient to shake Armenians’ confidence in the protocols, Turkish officials made no attempt to hide their deceptive designs.
The Oct. 5 issue of the Turkish newspaper Hurriyet quoted Foreign Ministry officials in Ankara as stating: “The formation of a joint history commission and re-opening the border are included in the documents. However, they can be put into effect only after a solution is found to the Karabagh issue. Without a solution to the Karabagh conflict, these protocols cannot be transferred to parliament. Even then, parliament would not adopt it. So, relax.”
To convince the Azerbaijanis that Turkey had no plans to ratify the protocols, Turkish Foreign Ministry officials boasted about their success in deceiving Europeans on another agreement: “Turkey had to sign a protocol with the European Union on the Cyprus issue. What happened? Did Turkey open its seaports and airports to Cypriot vessels and airplanes, after four years?”
We now have solid evidence that these Turkish officials were not making an idle boast when they indicated that signing an agreement means nothing to them. In the Oct. 25 issue of Today’s Zaman, commentator Ercan Yavuz cited dozens of examples of agreements signed—but not ratified—by Turkey after the passage of many years! At present, there are 146 agreements with 95 countries, including Argentina, Azerbaijan, Libya, Slovenia, Sweden, and Syria, awaiting the approval of the parliament’s Foreign Affairs Commission. The oldest—an agreement signed 26 years ago between Iraq and Turkey—is still pending ratification by the Turkish Parliament. Many other important agreements have been signed since 2004, but still not ratified!
Given the Turkish record of not taking seriously commitments made on behalf of their country, it should not come as a surprise to anyone that the Turkish Parliament will not ratify the Armenia-Turkey protocols anytime soon. Of course, by not ratifying the protocols, Turkey would be breaking its written pledge of Aug. 31 to ratify the Protocols in a “timely” manner.
Interestingly, Armenian Foreign Minister Edward Nalbandian, in a recent interview with Reuters, asked: “Why sign the protocols if they are not going to be ratified?” The answer is obvious: The Turkish government is interested in creating a positive image for itself in front of the international community by appearing to want “good neighborly relations” with Armenia, without actually taking any concrete steps to do so.
Armenia’s officials are sadly mistaken if they believe that Turkey will come under intense international pressure should it not ratify the protocols. Time and again, Turkey has proven its immunity from pressures applied by other countries, including the United States, as was the case on the eve of the Iraq war when Turkey refused to allow U.S. troops to cross its borders to enter Iraq.
If pressured from the outside, Turkish leaders will simply blame Armenia, by pointing out that it has not made any concessions on Artsakh, thereby making it impossible for the Turkish Parliament to ratify the protocols.
Armenian officials have repeatedly stated that the Artsakh negotiations are unrelated to the protocols and that the Armenian Parliament would not ratify the protocols before Turkey, adding that they would scrap the agreement if Turkey failed to act in a “timely” manner.
It remains to be seen whether Armenia will keep its pledge of not making any territorial concessions on Artsakh; and should Turkey refuse to ratify the protocols after the lapse of several months, will Armenia’s leaders have the courage to declare the signed protocols null and void?
With each passing day, the games Turkish officials have been playing with the protocols are becoming more obvious and ridiculous.
Throughout the long months of negotiations, I repeatedly warned that Turkish officials were not sincere in their announced intention of opening the border with Armenia and establishing diplomatic relations. By acting as if they were seeking reconciliation with Armenia, Turkish leaders simply wanted to prevent further acknowledgment of the Armenian Genocide by third countries, extract maximum concessions from Armenia on Artsakh (Karabagh), and block future territorial demands from Turkey.
Turkey first dragged out the negotiations until right before April 24 to preclude President Obama from keeping his promise on recognizing the Armenian Genocide. The protocols were finally signed on Oct. 10, to ensure that Armenian President Sarkisian went to Turkey to attend the soccer match between the national teams of the two countries.
Meanwhile, Turkey’s leaders repeatedly announced that they would not open the border and their parliament would not ratify the protocols until Armenia returned Artsakh to Azerbaijan—even though there was no such requirement in the signed documents. More than a month has now passed since the signing of the protocols in Zurich, but there are no signs that the Turkish Parliament will ratify them anytime soon.
Just before signing the protocols, Turkish President Abdullah Gul and Foreign Minister Ahmet Davutoglu traveled to Azerbaijan to pledge once again that they had no intention of opening the border with Armenia until Artsakh was returned to Azerbaijan.
As if these outrageous preconditions were not sufficient to shake Armenians’ confidence in the protocols, Turkish officials made no attempt to hide their deceptive designs.
The Oct. 5 issue of the Turkish newspaper Hurriyet quoted Foreign Ministry officials in Ankara as stating: “The formation of a joint history commission and re-opening the border are included in the documents. However, they can be put into effect only after a solution is found to the Karabagh issue. Without a solution to the Karabagh conflict, these protocols cannot be transferred to parliament. Even then, parliament would not adopt it. So, relax.”
To convince the Azerbaijanis that Turkey had no plans to ratify the protocols, Turkish Foreign Ministry officials boasted about their success in deceiving Europeans on another agreement: “Turkey had to sign a protocol with the European Union on the Cyprus issue. What happened? Did Turkey open its seaports and airports to Cypriot vessels and airplanes, after four years?”
We now have solid evidence that these Turkish officials were not making an idle boast when they indicated that signing an agreement means nothing to them. In the Oct. 25 issue of Today’s Zaman, commentator Ercan Yavuz cited dozens of examples of agreements signed—but not ratified—by Turkey after the passage of many years! At present, there are 146 agreements with 95 countries, including Argentina, Azerbaijan, Libya, Slovenia, Sweden, and Syria, awaiting the approval of the parliament’s Foreign Affairs Commission. The oldest—an agreement signed 26 years ago between Iraq and Turkey—is still pending ratification by the Turkish Parliament. Many other important agreements have been signed since 2004, but still not ratified!
Given the Turkish record of not taking seriously commitments made on behalf of their country, it should not come as a surprise to anyone that the Turkish Parliament will not ratify the Armenia-Turkey protocols anytime soon. Of course, by not ratifying the protocols, Turkey would be breaking its written pledge of Aug. 31 to ratify the Protocols in a “timely” manner.
Interestingly, Armenian Foreign Minister Edward Nalbandian, in a recent interview with Reuters, asked: “Why sign the protocols if they are not going to be ratified?” The answer is obvious: The Turkish government is interested in creating a positive image for itself in front of the international community by appearing to want “good neighborly relations” with Armenia, without actually taking any concrete steps to do so.
Armenia’s officials are sadly mistaken if they believe that Turkey will come under intense international pressure should it not ratify the protocols. Time and again, Turkey has proven its immunity from pressures applied by other countries, including the United States, as was the case on the eve of the Iraq war when Turkey refused to allow U.S. troops to cross its borders to enter Iraq.
If pressured from the outside, Turkish leaders will simply blame Armenia, by pointing out that it has not made any concessions on Artsakh, thereby making it impossible for the Turkish Parliament to ratify the protocols.
Armenian officials have repeatedly stated that the Artsakh negotiations are unrelated to the protocols and that the Armenian Parliament would not ratify the protocols before Turkey, adding that they would scrap the agreement if Turkey failed to act in a “timely” manner.
It remains to be seen whether Armenia will keep its pledge of not making any territorial concessions on Artsakh; and should Turkey refuse to ratify the protocols after the lapse of several months, will Armenia’s leaders have the courage to declare the signed protocols null and void?
domingo, 8 de noviembre de 2009
Los actuales protocolos turco-armenios
Desde su anuncio (31 de agosto de 2009) hasta su firma (10 de octubre de 2009) y con posterioridad, los protocolos negociados entre Armenia y Turquía han provocado disímiles reacciones en el ámbito armenio e internacional. Presentamos nuestra traducción de un artículo recientemente publicado por Vahakn Dadrián, uno de los historiadores más destacados del Genocidio Armenio y estudioso del derecho internacional.
Hay tres elementos que llaman la atención en la nueva iniciativa turca:
1. El protocolo que establece relaciones diplomáticas estipula "compromiso... por los principios de... integridad territorial e inviolabilidad de fronteras". También requiere "el reconocimiento mutuo de la frontera existente entre ambos países como está definida por los tratados relevantes del derecho internacional". En otras palabras, la estipulación está basada en la última parte del párrafo, cuya base es una interpretación mal construida, si no defectuosa, de una definición de lo que llama "tratados relevantes del derecho internacional".El hecho es, sin embargo, que el "derecho internacional" fue seriamente afectado por la firma de estos "tratados relevantes". Aqui están involucrados: 1) el tratado de Moscú, firmado en Moscú el 16 de marzo de 1921 entre la RSFSR (República Federativa Socialista Soviética Rusa) por un lado y Turquía (kemalista) por el otro. El otro, núm. 2, el tratado de Kars, fue firmado unos siete meses después, es decir, el 13 de octubre de 1921, entre Turquía (kemalista) por un lado y las tres repúblicas soviéticas de Armenia, Georgia y Azerbaiján por el otro, con la participación de la RSFSR. El hecho cardinal es que la Turquía kemalista de Ankara, la firmante de estos tratados mellizos, en ese momento no era un gobierno legítimo en funciones; por el contrario, era un cuerpo gubernativo rebelde e improvisado en competencia con un gobierno entonces en funcionamiento legítimo en Estambul, la capital oficial del Imperio, y dirigido por un sultán legítimo.Coherente con este hecho, en una serie de decisiones de gobierno y de corte marcial, esta autoridad legítima publicó una sentencia de muerte contra Mustafá Kemal el 24 de mayo de 1920 (Takyimi Vekay-i núm. 3864) y, doce días después, el 6 de junio de 1920, seis de los seguidores de este último, incluido Ismet (Inonu), fueron igualmente sometidos a corte marcial en ausencia y condenados a muerte. Si el gobierno del sultán era popular o no, o sus políticas eran consideradas prudentes o sabias en el momento, son temas irrelevantes aquí. Lo que es fundamental e irrebatible, sin embargo, es el hecho de que el sultán era entonces la única autoridad legítima y supraordenada del Imperio Otomano, en contraste con el carácter rebelde del gobierno kemalista. En consecuencia, cualquier acuerdo, convención o tratado firmado con un gobierno tal es ilegítimo bajo el derecho internacional, por lo tanto inválido.Así, desde el punto de vista del "derecho internacional", los tratados de Moscú y Kars están desprovistos de legalidad y pueden, por lo tanto, no tratarse como instrumentos legítimos de negociación. Más aún, el tratado de Moscú es adicionalmente ilegítimo en cualquier estándar del derecho internacional, por la razón de que la RSFSR (Rusia Soviética) no había sido entonces reconocida por ninguna nación-estado, y tenían entonces casi el mismo status que el régimen revolucionario y rebelde kemalista. (Sólo en 1922 Alemania, como primer nación-estado, concedió reconocimiento de jure de la Unión Soviética en Rapallo). Como si estas deficiencias legales fueran poco, Armenia Soviética, por insistencia de los representantes del gobierno de Ankara, fue excluida de las negociaciones de Moscú que culminaron en el tratado de Moscú el 16 de marzo de 1921; estos representantes turcos habían objetado férreamente la inclusión de cualquier representante armenio en estas negociaciones. La falta de evidencia de la participación armenia es uno de los elementos más destacados en los protocolos de este tratado. Debe notarse en este respecto que uno de los tres delegados turcos, quien prevaleción en Moscú en el borrador final de este tratado, fue el coronel (luego mayor general en la república turca) Sevket Seyfi (Duzgoreu).Uno de los principales organizadores del Genocidio Armenio, Seyfi se distinguió en la tarea de reclutamiento, movilización y despliegue en las provincias de las bandas asesinas de la Organización Especial, en su mayoría criminales convictos especialmente seleccionados y liberados de las prisiones del Imperio para esta labor; ellos desempeñaron un rol importante en la implementación del esquema genocida. En cuanto al posterior tratado de Kars, fueron nuevamente los líderes de la RSFSR quienes asumieron la responsabilidad de prevalecer sobre las tres repúblicas soviéticas de Transcaucasia para acomodar a los turcos, a pesar de algunos débiles esfuerzos de oposición. Ese tratado, en efecto, se materializó como una extensión y reconfirmación del precedente tratado de Moscú, merced a las presiones de los bolcheviques dominantes. Es doloroso señalar una vez más la conducta bastante traicionera de un cierto Budu Mdivani, un georgiano, quien sirvió como mediador comunista entre los militarmente derrotados armenios, quienes le habían dado la bienvenida, y los arrogantes y victoriosos turcos. En vez de servir a los intereses de sus amos rusos en Moscú, secretamente trató de entrar en colusión con los turcos urgiendo a Kazim Karabekir, su comandante militar, a no conformarse con el río Arax como nueva frontera entre Armenia y Turquía, sino adentrarse en Armenia más allá de ese río (Kazim Karabekir, Istikal Harbimiz, edición de 1969, Estambul, Turkiye Publishers, p. 952).
2. El protocolo núm. 2 que trata del tema "Desarrollo de relaciones entre Armenia y Turquía" comienza seductoramente como item núm. 1 con una promesa de "abrir la frontera común en dos meses después de la puesta en vigencia de este protocolo". Luego, en los items núm. 2 y núm. 3 vienen los dos problemas más críticos que impiden que el conjunto del pueblo armenio considere la reconciliación. A través de ellos, los herederos no arrepentidos del Gran Crimen de 1915 buscan una vez más allanar el problema central a través de lenguaje indirecto y encubierto, y el recurso a técnicas de atracción y seducción. El gobierno armenio debería declarar inequívocamente, si no enfáticamente, que no hay nada para "examinar científicamente" con respecto al problema que encubierta pero alegóricamente se llama "los registros históricos'. Estos "registros" fueron sometidos a investigación criminal por un tribunal militar turco en la Turquía prekemalista de posguerra, entre 1919 y 1921. Basado sobre un vasto cuerpo de documentos turcos oficiales de tiempos de guerra, autenticados, este tribunal demostró que estos "registros" no eran sino un depósito de evidencia irrefutable de un crimen gigantesco, un asesinato en masa centralmente organizado y ejecutado contra el conjunto de los propios ciudadanos armenios del Imperio Otomano. El documento de cargos, la acusación clave, repleta de material documental específico que constituyó la evidencia fundamental del tribunal convierte la serie resultante de veredictos en evidencia irrevocable de la escala generalizada del exterminio de tiempos de guerra. Los fiscales eran turcos, los jueces eran turcos e igualmente, si no más importante, la mayoría de los testigos eran turcos, incluyendo los oficiales militares de alto rango. De la misma manera, el proceso de corte marcial se basó en las leyes penales domésticas del Imperio Otomano.Alguien pensaría que un gobierno impulsado por un sentido de justicia, sobre todo, tomaría estos procesos judiciales en su búsqueda de verdad y justicia. Pero, significativamente, no sólo reina el silencio sobre ellos, sino silencio completo sobre la desaparición de los registros judiciales correspondientes después de la captura de Estambul por los kemalistas en el otoño de 1922. La propuesta de alistar comisiones para "estudiar" el problema y "formular recomendaciones" tiene todos los elementos pérfidos de dilatación a propósito, de truco para inyectar incertidumbre, ambivalencia y sobre todo presión para, en última instancia, un compromiso. Vemos aquí el uso de estándares de una cultura de "toma y daca" que frecuentemente determina el resultado de tales "comisiones" y "subcomisiones", presuntamente compuestas por personas conocedoras del idioma otomano. Quizás el aspecto más inusual y, por lo tanto, en un sentido, grotesco de todo este protocolo, un resultado de la posición oficial turca de décadas, es la idea de que los turcos, identificados con el campo perpetrador, se pondrían frente a frente con quienes representan a la población víctima y negociarían como iguales. Bajo este antojo de mero juego de poder se halla el hecho de que Turquía, oficial u oficiosamente, continúa comprometida de manera irrevocable con una postura de negación en lo que se refería al elemento central del crimen, es decir, un asesinato en masa patrocinado y organizado por el estado en contra de sus ciudadanos armenios. Por supuesto, los artículos 300, 309, pero especialmente 301 del actual Código Penal de Turquía continuarán, mientras se hallen en efecto, legitimando e incluso exaltando esta postura. 3. Dados los antecedentes de los políticos turcos, herederos de una tradición otomana establecidad y secular, es difícil resistir la tentación de etiquetar la entera iniciativa como una inteligente estratagema para atraer al gobierno de Armenia a una trampa. No sólo hay un esquema de prolongación del tráfico diplomático en una atmósfera de incertidumbre continua en lo que se refiere al resultado final (Abdul Hamid utilizó hábilmente está táctica al confrontar a las potencias europeas que lo presionaban para que implementara las llamadas "reformas armenias"; en turco se conoce como Ovalamak), sino un objetivo subyacente de arrebatar inmediatamente una concesión largamente acariciada: el reconocimiento formal de las fronteras existentes entre Armenia y Turquía. Segundo, está el interés persistente de Turquía de ingresar a la Unión Europea. Turquía necesita preservar la fachada apropiada de conciliatoriedad que se espera de un candidato digno de convertirse en parte integral de una Europa civilizada. Cuando están reforzadas por la posesión de activos estratégicos significativos y la palanca de un poder militar importante, sin embargo, tales fachadas pueden ser muy funcionales.La situación se vuelve aún más enigmática, si no directamente engañosa, cuando se toman en cuenta las actuales relaciones entre las repúblicas de Turquía y Azerbaiján. Conociendo la intensidad de la frustración, si no furia, de esta última con respecto a Armenia, y la dependencia significativa de Turquía con respecto al petróleo azerí, sin hablar de otros lazos de parentesco, ¿podemos creer que la república de Turquía está seria y honestamente preparada para cimentar nuevos lazos con Armenia que por definición están destinados a causar una hemorragia en sus relaciones con Azerbaiján?Aunque Armenia está y, en el futuro previsible, permanecerá más o menos aislada, y en algunos respectos, incluso, en inferioridad económica, existe algo conocido como principio de prioridades nacionales esenciales y, consecuentemente, la necesidad permanente de circunspección y vigilancia exigente.
Vahakn Dadrián
IMPORTANTE NOTA de OPINION SOBRE LOS PROTOCOLOS
El original en Ingles esta aqui
http://www.massisweekly.com/Vol29/issue39/pg10.pdf
la traducción fue extraida de www.ascuaeduca.org
Hay tres elementos que llaman la atención en la nueva iniciativa turca:
1. El protocolo que establece relaciones diplomáticas estipula "compromiso... por los principios de... integridad territorial e inviolabilidad de fronteras". También requiere "el reconocimiento mutuo de la frontera existente entre ambos países como está definida por los tratados relevantes del derecho internacional". En otras palabras, la estipulación está basada en la última parte del párrafo, cuya base es una interpretación mal construida, si no defectuosa, de una definición de lo que llama "tratados relevantes del derecho internacional".El hecho es, sin embargo, que el "derecho internacional" fue seriamente afectado por la firma de estos "tratados relevantes". Aqui están involucrados: 1) el tratado de Moscú, firmado en Moscú el 16 de marzo de 1921 entre la RSFSR (República Federativa Socialista Soviética Rusa) por un lado y Turquía (kemalista) por el otro. El otro, núm. 2, el tratado de Kars, fue firmado unos siete meses después, es decir, el 13 de octubre de 1921, entre Turquía (kemalista) por un lado y las tres repúblicas soviéticas de Armenia, Georgia y Azerbaiján por el otro, con la participación de la RSFSR. El hecho cardinal es que la Turquía kemalista de Ankara, la firmante de estos tratados mellizos, en ese momento no era un gobierno legítimo en funciones; por el contrario, era un cuerpo gubernativo rebelde e improvisado en competencia con un gobierno entonces en funcionamiento legítimo en Estambul, la capital oficial del Imperio, y dirigido por un sultán legítimo.Coherente con este hecho, en una serie de decisiones de gobierno y de corte marcial, esta autoridad legítima publicó una sentencia de muerte contra Mustafá Kemal el 24 de mayo de 1920 (Takyimi Vekay-i núm. 3864) y, doce días después, el 6 de junio de 1920, seis de los seguidores de este último, incluido Ismet (Inonu), fueron igualmente sometidos a corte marcial en ausencia y condenados a muerte. Si el gobierno del sultán era popular o no, o sus políticas eran consideradas prudentes o sabias en el momento, son temas irrelevantes aquí. Lo que es fundamental e irrebatible, sin embargo, es el hecho de que el sultán era entonces la única autoridad legítima y supraordenada del Imperio Otomano, en contraste con el carácter rebelde del gobierno kemalista. En consecuencia, cualquier acuerdo, convención o tratado firmado con un gobierno tal es ilegítimo bajo el derecho internacional, por lo tanto inválido.Así, desde el punto de vista del "derecho internacional", los tratados de Moscú y Kars están desprovistos de legalidad y pueden, por lo tanto, no tratarse como instrumentos legítimos de negociación. Más aún, el tratado de Moscú es adicionalmente ilegítimo en cualquier estándar del derecho internacional, por la razón de que la RSFSR (Rusia Soviética) no había sido entonces reconocida por ninguna nación-estado, y tenían entonces casi el mismo status que el régimen revolucionario y rebelde kemalista. (Sólo en 1922 Alemania, como primer nación-estado, concedió reconocimiento de jure de la Unión Soviética en Rapallo). Como si estas deficiencias legales fueran poco, Armenia Soviética, por insistencia de los representantes del gobierno de Ankara, fue excluida de las negociaciones de Moscú que culminaron en el tratado de Moscú el 16 de marzo de 1921; estos representantes turcos habían objetado férreamente la inclusión de cualquier representante armenio en estas negociaciones. La falta de evidencia de la participación armenia es uno de los elementos más destacados en los protocolos de este tratado. Debe notarse en este respecto que uno de los tres delegados turcos, quien prevaleción en Moscú en el borrador final de este tratado, fue el coronel (luego mayor general en la república turca) Sevket Seyfi (Duzgoreu).Uno de los principales organizadores del Genocidio Armenio, Seyfi se distinguió en la tarea de reclutamiento, movilización y despliegue en las provincias de las bandas asesinas de la Organización Especial, en su mayoría criminales convictos especialmente seleccionados y liberados de las prisiones del Imperio para esta labor; ellos desempeñaron un rol importante en la implementación del esquema genocida. En cuanto al posterior tratado de Kars, fueron nuevamente los líderes de la RSFSR quienes asumieron la responsabilidad de prevalecer sobre las tres repúblicas soviéticas de Transcaucasia para acomodar a los turcos, a pesar de algunos débiles esfuerzos de oposición. Ese tratado, en efecto, se materializó como una extensión y reconfirmación del precedente tratado de Moscú, merced a las presiones de los bolcheviques dominantes. Es doloroso señalar una vez más la conducta bastante traicionera de un cierto Budu Mdivani, un georgiano, quien sirvió como mediador comunista entre los militarmente derrotados armenios, quienes le habían dado la bienvenida, y los arrogantes y victoriosos turcos. En vez de servir a los intereses de sus amos rusos en Moscú, secretamente trató de entrar en colusión con los turcos urgiendo a Kazim Karabekir, su comandante militar, a no conformarse con el río Arax como nueva frontera entre Armenia y Turquía, sino adentrarse en Armenia más allá de ese río (Kazim Karabekir, Istikal Harbimiz, edición de 1969, Estambul, Turkiye Publishers, p. 952).
2. El protocolo núm. 2 que trata del tema "Desarrollo de relaciones entre Armenia y Turquía" comienza seductoramente como item núm. 1 con una promesa de "abrir la frontera común en dos meses después de la puesta en vigencia de este protocolo". Luego, en los items núm. 2 y núm. 3 vienen los dos problemas más críticos que impiden que el conjunto del pueblo armenio considere la reconciliación. A través de ellos, los herederos no arrepentidos del Gran Crimen de 1915 buscan una vez más allanar el problema central a través de lenguaje indirecto y encubierto, y el recurso a técnicas de atracción y seducción. El gobierno armenio debería declarar inequívocamente, si no enfáticamente, que no hay nada para "examinar científicamente" con respecto al problema que encubierta pero alegóricamente se llama "los registros históricos'. Estos "registros" fueron sometidos a investigación criminal por un tribunal militar turco en la Turquía prekemalista de posguerra, entre 1919 y 1921. Basado sobre un vasto cuerpo de documentos turcos oficiales de tiempos de guerra, autenticados, este tribunal demostró que estos "registros" no eran sino un depósito de evidencia irrefutable de un crimen gigantesco, un asesinato en masa centralmente organizado y ejecutado contra el conjunto de los propios ciudadanos armenios del Imperio Otomano. El documento de cargos, la acusación clave, repleta de material documental específico que constituyó la evidencia fundamental del tribunal convierte la serie resultante de veredictos en evidencia irrevocable de la escala generalizada del exterminio de tiempos de guerra. Los fiscales eran turcos, los jueces eran turcos e igualmente, si no más importante, la mayoría de los testigos eran turcos, incluyendo los oficiales militares de alto rango. De la misma manera, el proceso de corte marcial se basó en las leyes penales domésticas del Imperio Otomano.Alguien pensaría que un gobierno impulsado por un sentido de justicia, sobre todo, tomaría estos procesos judiciales en su búsqueda de verdad y justicia. Pero, significativamente, no sólo reina el silencio sobre ellos, sino silencio completo sobre la desaparición de los registros judiciales correspondientes después de la captura de Estambul por los kemalistas en el otoño de 1922. La propuesta de alistar comisiones para "estudiar" el problema y "formular recomendaciones" tiene todos los elementos pérfidos de dilatación a propósito, de truco para inyectar incertidumbre, ambivalencia y sobre todo presión para, en última instancia, un compromiso. Vemos aquí el uso de estándares de una cultura de "toma y daca" que frecuentemente determina el resultado de tales "comisiones" y "subcomisiones", presuntamente compuestas por personas conocedoras del idioma otomano. Quizás el aspecto más inusual y, por lo tanto, en un sentido, grotesco de todo este protocolo, un resultado de la posición oficial turca de décadas, es la idea de que los turcos, identificados con el campo perpetrador, se pondrían frente a frente con quienes representan a la población víctima y negociarían como iguales. Bajo este antojo de mero juego de poder se halla el hecho de que Turquía, oficial u oficiosamente, continúa comprometida de manera irrevocable con una postura de negación en lo que se refería al elemento central del crimen, es decir, un asesinato en masa patrocinado y organizado por el estado en contra de sus ciudadanos armenios. Por supuesto, los artículos 300, 309, pero especialmente 301 del actual Código Penal de Turquía continuarán, mientras se hallen en efecto, legitimando e incluso exaltando esta postura. 3. Dados los antecedentes de los políticos turcos, herederos de una tradición otomana establecidad y secular, es difícil resistir la tentación de etiquetar la entera iniciativa como una inteligente estratagema para atraer al gobierno de Armenia a una trampa. No sólo hay un esquema de prolongación del tráfico diplomático en una atmósfera de incertidumbre continua en lo que se refiere al resultado final (Abdul Hamid utilizó hábilmente está táctica al confrontar a las potencias europeas que lo presionaban para que implementara las llamadas "reformas armenias"; en turco se conoce como Ovalamak), sino un objetivo subyacente de arrebatar inmediatamente una concesión largamente acariciada: el reconocimiento formal de las fronteras existentes entre Armenia y Turquía. Segundo, está el interés persistente de Turquía de ingresar a la Unión Europea. Turquía necesita preservar la fachada apropiada de conciliatoriedad que se espera de un candidato digno de convertirse en parte integral de una Europa civilizada. Cuando están reforzadas por la posesión de activos estratégicos significativos y la palanca de un poder militar importante, sin embargo, tales fachadas pueden ser muy funcionales.La situación se vuelve aún más enigmática, si no directamente engañosa, cuando se toman en cuenta las actuales relaciones entre las repúblicas de Turquía y Azerbaiján. Conociendo la intensidad de la frustración, si no furia, de esta última con respecto a Armenia, y la dependencia significativa de Turquía con respecto al petróleo azerí, sin hablar de otros lazos de parentesco, ¿podemos creer que la república de Turquía está seria y honestamente preparada para cimentar nuevos lazos con Armenia que por definición están destinados a causar una hemorragia en sus relaciones con Azerbaiján?Aunque Armenia está y, en el futuro previsible, permanecerá más o menos aislada, y en algunos respectos, incluso, en inferioridad económica, existe algo conocido como principio de prioridades nacionales esenciales y, consecuentemente, la necesidad permanente de circunspección y vigilancia exigente.
Vahakn Dadrián
IMPORTANTE NOTA de OPINION SOBRE LOS PROTOCOLOS
El original en Ingles esta aqui
http://www.massisweekly.com/Vol29/issue39/pg10.pdf
la traducción fue extraida de www.ascuaeduca.org
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